Echenique procesado por un delito de odio contra sacerdotes.
Su publicación añadía: “Desde el punto de vista de la
seguridad ciudadana, sería más eficaz deportar sacerdotes que endurecer la
política migratoria”.
El Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid ha dictado
auto de transformación en procedimiento abreviado de la causa -el trámite
previo a la apertura de juicio oral- al entender que los hechos pueden
constituir un delito de discriminación y odio.
La causa proviene de una denuncia del despacho Abogados
Cristianos por el mensaje que publicó el expolítico el 10 de mayo de este año.
Ahora, el juez ha decidido procesarlo y ha dado traslado al
fiscal y a la acusación para que presenten escrito de acusación o soliciten el archivo
de la causa.
En octubre del 2020 Los tribunales daban la razón a la Tesorería
General de la Seguridad Social en su pleito contra el diputado y
candidato de Unidas
Podemos por la contratación irregular de un trabajador, al que no dio
de alta en la Seguridad Social.
Pablo Echenique, fue condenado en firme a pagar 11.040
euros por la contratación irregular de su asistente, después de haber desistido
de su recurso de casación en el Tribunal Supremo contra la sentencia de la Sala
de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) que reconoció
la existencia de una relación laboral especial por cuenta ajena” entre el
diputado y su empleado.
La infracción se cometió en dos periodos, entre septiembre
de 2011 y junio de 2012 y de marzo de 2015 hasta abril de 2016, si bien la
multa correspondió a esta segunda etapa por haber prescrito el incumplimiento
legal en el caso del primer periodo.
«Es una vergüenza que se tenga a gente trabajando sin
pagarle la seguridad social». Esto es lo que manifestaba el secretario de
Organización de Podemos, Pablo Echenique, allá por mayo de 2016. Pocas semanas
después saltó la noticia.
El socialismo no es más que una terrible dictadura, una
máquina burocrática desalmada y cruel, a la que las manías de los altos
dirigentes dieron vida a costa de la muerte de millones de personas y de la
pobreza de los propios trabajadores a los que se les había prometido un cielo
terrenal. ¡Ay de los súbditos si al líder supremo se le ocurría matar a
miles de personas de la noche a la mañana, condenarlas a pasar hambre o
encerrar a decenas de millones en campos de trabajo! En comparación con
estos asombrosos crímenes, la destrucción de aldeas, de núcleos urbanos
históricos, el despilfarro de recursos en la producción de productos como el
mítico coche Trabant, que fue fabricado durante treinta años sin ninguna mejora
del diseño original, no son más que tristes recuerdos de la destrucción del
socialismo.
Por ello, a mucha gente que vivió bajo el régimen
socialista le parecía que el grado de explotación que padecía era incluso mayor
que el de las sociedades capitalistas. El Estado torturaba a los
trabajadores con mano de hierro y, para bien o para mal, azotaba a la gente
para que trabajara como si fueran verdaderos esclavos, esta vez esclavos del
Estado. Muchos trabajadores no tuvieron suerte, y su destino fueron las
cárceles, los campos de trabajo o incluso las condenas a muerte.
Desgraciadamente, muchísimos miembros de la izquierda actual
no se atreven a enfrentarse a la bancarrota del marxismo. Incluso hoy siguen
pronunciando etiquetas marxistas descaradamente falsas como «explotación»,
«clase obrera», «capitalistas». Su tema principal es regular el «capitalismo»,
reducir el grado de «explotación», gravar a los «ricos» y a las empresas para
destruir a los «capitalistas». Estas medidas son usadas precisamente para
limitar la posibilidad de que nuevos empresarios surjan de la nada y se
conviertan en "capitalistas" al ser capaces de atender las necesidades de los
consumidores mejor que las empresas existentes. Impiden que los trabajadores se
beneficien de una mayor demanda de su trabajo y de una mayor oferta de
productos más baratos y mejores.
La esencia del mercado libre, el capitalismo es la
libertad del hombre pensante, creativo y trabajador, no el capital. La
existencia de los mercados y la competencia obliga a los empresarios a servir a
los consumidores y crea incentivos que producen beneficios mutuos produciendo
riqueza y una mejor vida para todos.
¡El objetivo del comunismo no es simplemente silenciar la
voz de los cristianos, sino manchar su credibilidad e impedir la difusión de su
mensaje!
“Se necesita la abolición de la religión entendida como
felicidad ilusoria del pueblo para que pueda darse su felicidad real”, escribió
Carlos Marx en el ensayo titulado. Crítica de la Filosofía del Derecho
de Hegel, publicado en 1844.
La aplicación de esta concepción filosófica, impuesta por
Vladimir I. Lenin, y sus sucesores en la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas (URSS), terminó encontrando culpables a los creyentes, a quienes persiguió,
encarceló y dio muerte.
Líderes cristianos en Nicaragua están siendo acosados y
detenidos, propiedades cristianas se han confiscado, escuelas, canales de
televisión y organizaciones benéficas cristianas han sido cerradas y se las
iglesias están siendo vigiladas e intimidadas. Quienes proporcionaron refugio y
asistencia médica durante las protestas de 2018 siguen sufriendo represalias.
Durante la Pascua de 2023, la policía prohibió las procesiones por Semana
Santa.
La detención de estos sacerdotes no es un hecho aislado; es
parte de una serie de medidas represivas que Ortega y su esposa, la
vicepresidenta Rosario Murillo, han implementado contra la Iglesia Católica
desde las protestas de 2018.
La desaparición y arresto de sacerdotes en Nicaragua es una
alarmante escalada en la campaña del régimen de Ortega contra la Iglesia
Católica. Con cada detención y acto de represión, se hiere aún más la libertad
religiosa y se profundiza la crisis de derechos humanos en el país.
En Cuba el enfrentamiento violento del régimen comunista
contra los creyentes se produjo en los dos primeros años de la revolución y
aunque no hubo mártires, en el sentido estricto del término, el castrismo
desmanteló las instituciones religiosas, expulsó del país a cientos de
religiosos y religiosas y a más de un centenar de sacerdotes.
El totalitarismo comunista y el fundamentalismo islámico
repiten un año más como las principales causas de persecución para los
cristianos en el mundo. Se trata de una persecución que «ha crecido
exponencialmente» en los últimos 30 años. Es el tiempo que la ONG cristiana Puertas
Abiertas lleva haciendo sus informes anuales sobre persecución a los cristianos
en el mundo. El informe de este año se ha publicado este 18 de enero y arroja
datos muy alarmantes: 5.621 cristianos fueron asesinados a causa de su
fe en todo el mundo en 2022. 4.542 cristianos fueron detenidos a causa
de su fe en los últimos doce meses. 2.110 iglesias cristianas fueron atacadas
durante el año pasado. 1 de cada 15 cristianos son perseguidos en
Iberoamérica, donde el comunismo (Cuba y Nicaragua) se ha convertido en una
causa creciente de esa persecución.
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