Alejandro padilla: “Lamentamos la imagen que se pueda dar de nuestra ciudad durante la Semana Santa”
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Foto COPE |
Muchas veces los
menos aptos están en los grandes tronos. Sobre esto también escribió Ortega y
Gasset en la rebelión de las masas… Antes mandaban los señoritos, algunos bien,
pero a costa de los pobres y de la pobre gente.
Desde el PP le brindan al gobierno de Mato su ayuda para
poner fin a esta situación que pasa por convocar una Junta de portavoces y
constituir una mesa de trabajo con los grupos y los trabajadores, pero Mato «lo ha rechazado«.
El PP lamentó que el alcalde, Ángel Mato, «ni escuche a los trabajadores de jardines
ni solucione el problema para evitar una mala imagen de la ciudad» en plena
Semana Santa. Y lo acusó de haber ido «más allá de los límites», al,
«supuestamente, haber intentado vulnerar el derecho a la huelga de los
trabajadores» y no haberse querido sentar para solucionar «su situación
irregular».
Alejandro Padilla
denunció, una vez más, la «actitud
dictatorial y despótica» de Ángel Mato. “Esta vez ha ido más allá de los
límites y, supuestamente, ha intentado vulnerar el derecho a huelga de los
trabajadores de jardines, con los que no se ha querido sentar para solucionar
su situación irregular”
El concejal del PP, Javier Díaz, también
acusaba el pasado febrero al gobierno de Ángel Mato de «secuestrar la democracia plenaria«, debido a su «sistemática
habitual» de no cumplir los acuerdos aprobados en pleno.
Como despotismo se denomina la autoridad que alguien ejerce
de manera absoluta y arbitraria, sin limitación alguna por parte de las leyes o
de otros poderes.
El que ejerce el despotismo es un déspota, que es una
persona que abusa de su autoridad para imponer su voluntad a los demás.
Para Montesquieu,
el principio del Estado despótico es que una sola persona gobierne sobre todas
las cosas, en consonancia con sus deseos, donde su voluntad es la única ley; el
principio del Estado democrático es que el pueblo realice por medio de sus
representantes lo que no puede hacer por sí mismo, sobre la base de la clara y
sistemática definición de los fines y funciones de cada uno de los tres poderes
que representan la voluntad soberana del pueblo.
El usurpador, escribe Tocqueville:
''no destruye las voluntades sino que las ablanda, las doblega y las dirige.
Raramente fuerza a obrar, pero se opone constantemente a que se actúe. No destruye, pero impide hacer. No
tiraniza, pero molesta, reprime, debilita, extingue, embrutece y reduce en fin
cada nación a no ser más que un rebaño de animales tímidos e industriosos cuyo
pastor es el gobierno'' (Tocqueville,
2010, p. 1153).
"Siempre que en
un Estado que lleva el nombre de república reine tranquilidad absoluta",
escribe Montesquieu en sus Consideraciones... sobre los romanos, "puede
asegurarse que la libertad no existe allí".
En los histéricos tiempos que vivimos, las potencialidades
creativas de la pereza quedan por completo fuera de lo que se puede decir y
entender. Pero hay una forma de pereza socialmente muy extendida que es la desidia. Podríamos decir que la desidia
es la pereza inercial. Una forma de negligencia que surge de la rutina. La
desidia es un atributo de una figura central de los tiempos modernos: la
burocracia.
La desidia: no hacer el esfuerzo de renovar el discurso, de
decir las cosas de modo acorde a las evidencias de la realidad, confiando en
las mismas jaculatorias que en el pasado dieron días gloriosos.
¿Recuerda el señor alcalde estas palabras publicadas en una entrevista en un
diario de Ferrol? “Yo creo que la única manera de hacer cosas es dialogando. No es un pecado en política llegar a un acuerdo con otro partido. De lo que se trata esde ser útil."
Señor alcalde, los ferrolanos se cansan. Cada vez son menos
los que responden a las oraciones.
Así pues, el poder genera mucha adicción porque algunos
políticos se creen omnipotentes y
omnipresentes pero, cada persona tiene su propia forma de expresarlo. Piensan
que todo gira en torno a ellos y que pueden hacer lo que quieran sin rendir
cuentas a nadie, ni siquiera a los de su propio bando. Tienen una personalidad
muy totalitaria. Hay veces en las que se pierde el rumbo y hasta la referencia
de los tuyos. Pero lo peor viene cuando
el poder se pierde.
Tener ambición es positivo para la adaptación del ser
humano. Sin embargo, cuando esa ambición está mal definida y está basada en el
egoísmo y en el beneficio propio, se vuelve perjudicial.
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