"Encubrimientos y Controversias: La Negra sombra de Yolanda Díaz…"
Cuca Gamarra asegura que, si se conocían estos hechos «desde hace un año», lejos de denunciarlos, los habrían tapado e incluso habrían ascendido a Errejón nombrándolo como portavoz en la Cámara Baja
Gamarra ha asegurado que Díaz, como «máxima responsable» de
la parte de Sumar en la coalición de Gobierno, tiene que comparecer y
detallar «desde cuándo lo sabía», porque si era consciente de estos hechos
«desde hace un año», lejos de denunciarlos, los habrían tapado e incluso
habrían ascendido a Errejón nombrándolo como portavoz en la Cámara Baja.
Santalices Martínez, asesor de Díaz en el Parlamento
gallego, fue detenido en 2016 por consumir y compartir pornografía infantil. Lo
hacía desde los ordenadores de la institución, tal y como se comprobó.
Santiago
Abascal aprovechó el debate
a tres para recordarle a Yolanda Díaz su
oscuro pasado encubriendo a un pederasta que trabajaba como asesor suyo en
Galicia y que finalmente fue condenado a un año de prisión. "¿Por qué
no habla usted de quién es Ramiro Santalices? —le espetó a la líder de
Sumar, que bebía agua para pasar el mal trago—. Era un asesor suyo que
fue denunciado por pederastia".
La candidata trató rápidamente de darle la vuelta a la
tortilla: "Interpuse yo la denuncia", repitió una y otra vez,
impidiendo que el líder de Vox pudiera aportar más detalles sobre el caso.
"Usted lo encubrió durante años y echó a los que le habían
denunciado", trataba de explicar Abascal, recordando que, después, incluso
se lo llevó al Parlamento gallego cuando fue nombrada diputada autonómica por
AGE (Alternativa Galega de Esquerda). "Está mintiendo", zanjó el
tema Yolanda Díaz. Sin embargo, la hemeroteca demuestra que Abascal tenía razón.
¡Así es como los funcionarios corruptos o leales al partido pueden, en efecto,
"caer para arriba", es decir, que, en lugar de enfrentar sanciones, son
promovidos o trasladados a otros cargos de poder!
Cuando en 2016 Ramiro Santalices fue finalmente detenido, la hoy candidata a la presidencia del Gobierno no tuvo más remedio que despedirle, pero lo cierto es que se pasó siete años encubriéndole, ya que, cuando en 2009 sus propios compañeros de partido le advirtieron por primera vez de que su asesor se dedicaba a compartir contenidos pedófilos desde el ordenador de su sede, no solo no les creyó, sino que incluso se encargó de purgarles, como ellos mismos han denunciado en distintas entrevistas concedidas desde entonces. "Ninguno entendemos cómo ella pudo callar", lamentaba Mercedes Salvatierra en El Mundo, acusando abiertamente a Yolanda Díaz de hacerle la vida imposible por denunciar a su asesor: "Yolanda me maltrató, me humilló y me acosó". los militantes de IU purgados señalaron públicamente a Díaz por haber encubierto el caso de pornografía infantil de su hombre de confianza para que no le salpicara a nivel político. «Se perdieron siete años en los que hubo mucho sufrimiento, y hay responsables», declararon a La Voz de Galicia
Pero, hay que tener en cuenta que los partidos comunistas
suelen valorar la pureza ideológica, y cualquier desviación de la línea oficial
puede verse como una amenaza para la estabilidad y la cohesión del sistema. Las
purgas permiten expulsar a aquellos considerados "desviacionistas",
es decir, individuos cuyas ideas o comportamientos se apartan del dogma
establecido. Esto asegura que los miembros del partido estén alineados con
las ideas del líder o la cúpula gobernante y que no haya lugar para debates
internos significativos. Si bien no puede hablarse de "purgas" en
el sentido histórico del término en el caso de Yolanda Díaz y Sumar, es
cierto que su liderazgo ha implicado reordenamientos internos y algunos
desplazamientos en el ámbito de la izquierda española.
La historia se remonta al 2 de febrero de 2009.
Aquel día, esta militante de IU de Ferrol se dio cuenta de que en el historial
del ordenador de la sede había varias búsquedas de páginas con
contenidos pedófilos.
Santalices no solo no fue apartado e investigado, sino que,
en 2012, fue ascendido a asesor de Alternativa Galega de Esquerda en el
Parlamento autonómico.
El propio Beiras, al igual que la mayoría de los diputados
de AGE y del personal adscrito al grupo, se enteró de la detención del técnico
de la formación, producida en la tarde del lunes, cuando varios policías de
paisano irrumpieron al día siguiente en la sede del grupo para realizar el
registro e inspeccionar el ordenador personal del arrestado.
De hecho, Anova
dejó claro, en una información difundida por Europa Press, que en realidad
era Yolanda Díaz, coordinadora general de EU, quien debería dar «explicacións públicas» para
dejar este caso zanjado, habida cuenta de que conocía el precedente de la
denuncia sobre pornografía infantil del 2009. EU suspendió ayer de militancia a
Ramiro Santalices.
Así, pues, en el contexto de regímenes comunistas
autoritarios, existe una percepción frecuente de que ciertos individuos logran
ascender en posiciones de poder pese a conductas corruptas o delictivas.
En sistemas de partido único, quienes demuestran lealtad al
partido y a sus dirigentes pueden recibir posiciones de poder como recompensa,
incluso si su conducta es cuestionable. Este tipo de lealtad puede superar la
necesidad de mantener una conducta ética en algunos casos.
Los gobiernos
autoritarios controlan la información, los medios de comunicación y el sistema
de justicia, por lo que ciertas actividades delictivas de funcionarios pueden
ser encubiertas o justificadas como necesarias para el “bien común” o la
“seguridad del Estado”.
En muchos regímenes comunistas autoritarios, las purgas y
reasignaciones de cargos ocurren con frecuencia. Si bien estas purgas están
pensadas para “limpiar” al partido, también pueden convertirse en oportunidades
para que ciertos individuos, independientemente de su honestidad, ocupen
posiciones clave.
Es importante señalar que estos problemas no son
exclusivos del comunismo y se han dado en diferentes sistemas políticos
autoritarios, donde los controles y contrapesos son limitados.
La práctica de "mirar para otro lado" puede llevar
a un aumento de la corrupción, el abuso de poder y la impunidad, al no existir
sanciones ni transparencia. Además, afecta la moral del público y de los
funcionarios que sí intentan actuar con ética. La acumulación de problemas
ignorados termina, en muchos casos, erosionando la legitimidad del sistema,
debilitando la confianza en el liderazgo y, eventualmente, alimentando la
oposición o el descontento social.
En conclusión, aunque "mirar para otro lado"
puede ofrecer beneficios a corto plazo para el liderazgo de un régimen
comunista, sus efectos negativos suelen acumularse hasta producir grietas en el
sistema.

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