Seguidores

¡Quien desprecia al emigrante no debe considerarse cristiano!

Las migraciones humanas son tan antiguas como nuestra presencia sobre la Tierra. Actualmente, y según las Naciones Unidas, un total de 272 millones de personas en el mundo residen en un país diferente a su país de nacimiento. Esto significa que el 3,5 % de la población mundial es migrante. Europa es la región del mundo que acoge a más inmigrantes, con 82 millones de personas, aunque la mitad de ellas proceden de otros países del continente.

Los primeros emigrantes fueron Adan y Eva que fueron expulsados del Paraíso Terrenal “fue masiva porque eran dos y expulsaron a ambos y además eran negros, aunque eso no se dice.

Si creemos en la ciencia -y las enseñanzas bahá’ís dicen que la ciencia y la religión coinciden- entonces sabemos que los fósiles humanos más antiguos se han encontrado en el Valle del Rift en África; y el ADN mitocondrial más antiguo de nuestro código genético humano se remonta a un pequeño grupo de mujeres africanas. Los científicos han demostrado de forma concluyente que nuestros antepasados, las madres de toda la raza humana, eran africanas.

Según la ONU, en estos momentos hay cubanos en 140 países de todo el mundo. Estados Unidos lidera la lista, seguido por España, Italia, México y Canadá. Aunque EE UU es en muchos casos el destino final, es muy difícil llegar de manera directa y miles de cubanos eligen otros países como destinos primarios. Según la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), más de 8.800 cubanos pidieron refugio en México desde enero a junio de este año. En 2023, unos 4.000 cubanos solicitaron ayuda al Gobierno de Uruguay, según el Ministerio de Desarrollo Social.

Tan alarmante es la situación, que hace unos meses una funcionaria de La Habana reconoció públicamente que se trataba de la estampida más grande en el país. La subdirectora general para Estados Unidos de la cancillería cubana, Johana Tablada de la Torre, culpó en una conferencia de prensa a Washington del “incremento inédito del flujo migratorio actual” al que tildó de “desproporcionado”. “Es, en esencia, la ola migratoria más grande de la historia de Cuba”, dijo. En una entrevista con AP, el primer coronel Mario Méndez Mayedo, jefe de la dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior aseguró que actualmente hay unos tres millones de cubanos en el exterior.

Para Luis René Fernández Tabío, doctor en Ciencias Económicas, profesor titular, y estudioso del Centro de Investigaciones de Economía Internacional de la Universidad de La Habana, desde el triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959, la política migratoria de EEUU hacia la mayor de las Antillas forma parte de su política exterior y resulta un instrumento más para derrocar al gobierno. “Su fin es dañar la imagen del país, dejarlo sin médicos y otros profesionales, impedir u obstaculizar la emigración legal y ordenada en circunstancias difíciles para afectar la estabilidad social interna y que, eventualmente, ello pueda transformarse en un problema de seguridad nacional para justificar una intervención y realizar el cambio de régimen”, añadía

El presidente Biden, que se profesa político demócrata y cristiano a la luz y pautas del concilio Vaticano II, que nos diga por qué sigue manteniendo el embuste, represión y bloqueo practicados durante 60 años por su país y sus Gobiernos contra la Revolución Cubana sin importarles el dictamen unánime de la ONU, que hace unos 30 años lo viene reprobando.

Para el obispo de Mondoñedo Ferrol, Fernando García Cadiñanos, una de las aportaciones que la Iglesia puede hacer hoy a nuestro mundo es la de reivindicar y avivar la defensa de la dignidad de toda persona humana, en cualquier circunstancia y condición. También del migrante sobre el que se antepone el propio bienestar cuando se cae en el rechazo. Nuestra Iglesia está llamada a brillar con luz propia y con voz clara en ese sentido.

Así pues, los migrantes son gente valiente que se aferran a la lucha por alcanzar la felicidad, aun sabiendo que reinician su vida en ambientes donde llegan en desventaja por ser los últimos en aparecer. Hoy deseo felicitarles por ser, para sus familiares que permanecen en el país, el vehículo conductor de una energía tan capaz de alegrarles con cada pequeño logro en sus vidas. Su felicidad en tierras foráneas es como el tallo de una flor que con el tiempo no se marchita, y crece hasta el cielo en el corazón de quienes los quieren. ¡Son verdaderos luchadores!

A ejemplo del Buen Samaritano debemos hacernos prójimos de todos los caminantes de hoy, para salvar sus vidas, curar sus heridas, aliviar su dolor. En esa actitud podemos encontrar el sentido de los cuatro verbos que resumen nuestra acción con los migrantes: acoger, proteger, promover e integrar, lo que define como “una responsabilidad a largo plazo”, llamando a prepararse adecuadamente para los desafíos de las migraciones actuales, comprendiendo sus criticidades, pero también las oportunidades que estas ofrecen, con vistas al crecimiento de sociedades más inclusivas, más hermosas, más pacíficas.

Así pues, el buen samaritano no se limitó a socorrer al pobre viajero en el camino. Lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. Aquí podemos encontrar el sentido de los cuatro verbos que resumen nuestra acción con los migrantes: acoger, proteger, promover e integrar. Se trata de una responsabilidad a largo plazo; en efecto, el buen samaritano se comprometió tanto al ir como al regresar. Por eso es importante prepararnos adecuadamente para los desafíos de las migraciones actuales, comprendiendo sus criticidades, pero también las oportunidades que estas ofrecen, con vistas al crecimiento de sociedades más inclusivas, más hermosas, más pacíficas.

¡Lo primero que le diría a quien desprecia a los migrantes es que no se considere cristiano! Eso porque la esencia de la identidad cristiana es vivir el Evangelio, porque para nosotros no solamente es la norma que debe normar nuestra vida, sino que es palabra que nos da vida, recordando que así se lo dijeron al Señor Jesús, solamente tú tienes palabras de vida eterna.

La Escritura registra varios personajes que se desplazaron de una región a otra por diversos motivos: Adán y Eva, Caín, Noé, Abraham, José, el pueblo de Israel, ¡hasta el Señor Jesús se vio forzado a huir a Egipto!, entre muchos otros ejemplos a lo largo de la línea de tiempo bíblica. También encontramos principios que nos indican con claridad cuál es el corazón de Dios hacia los extranjeros y cuál es el llamado que hace a Su pueblo para actuar en favor de ellos.

La soberanía de Dios y la Gran Comisión nos invitan a asumir todo encuentro con una persona migrante como una oportunidad para compartir el Evangelio.

En el Nuevo Testamento vemos que Jesús destaca el trato ejemplar al prójimo cómo una respuesta directa a él: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis.” Mt 25:35, Por otro lado, Pablo enseña que Dios es soberano sobre las fronteras de las naciones y que las establece con el propósito de que las personas se encuentren en un tiempo y lugar determinados, de modo que le busquen y le conozcan (Hch 17:26-27).

 

 

 

Comentarios

Entradas populares