La plantilla de la biblioteca de Ferrol lleva sus demandas ante la Valedora do Pobo
Reclaman su intervención ante las quejas por falta de personal «sen obter ningún tipo de solución por parte do goberno municipal»
El portavoz del grupo municipal del PP, José Manuel Rey Varela, advirtió de que la plaza de bibliotecario
convocada a través de la Oferta Pública de Empleo (OPE) del 2019 tardará «por
lo menos hasta julio» en poder cubrirse. Y que por el medio quedan las temporadas
de exámenes y las pruebas de la antigua selectividad. Crítica además no saber
en qué situación se encuentra la contratación temporal de ocho bibliotecarios a
través del PEL de la Diputación. El también candidato a las municipales aseguró
que «si conseguimos el respaldo
mayoritario de los ferrolanos» se compromete a reabrir las bibliotecas de
Caranza y O Inferniño.
En este país, tanto hacer cultura como tener acceso a ella
son lujos que una gran parte de la población no se pueden permitir. ¡Un país sin cultura es una tierra baldía e
insustancial!
La gran ironía es que hace pocas semanas Ángel Mato hablaba de fomentar la igualdad en la formación y la educación...
Un político que fomenta la cultura es aquel que valora y promueve la importancia de la educación y la formación en la sociedad y trabaja para apoyar y desarrollar la vida cultural de sus ciudadanos. Este tipo de político reconoce que la cultura es una parte fundamental de la identidad y el patrimonio de un pueblo, y que su promoción puede tener beneficios sociales, económicos y educativos.
Un alcalde que fomenta la cultura es aquel que trabaja para que la cultura sea accesible y valorada por su ciudad, lo que puede tener un impacto positivo en la sociedad en términos de desarrollo, educación, cohesión social y bienestar general.
Lamentablemente hay políticos que actúan de manera contradictoria a sus principios o promesas, es decir, que dicen una cosa y hacen otra. Este tipo de políticos pueden engañar y manipular a la población al presentarse como defensores de determinados valores o ideales, pero en realidad actúan de forma contraria a ellos.
Es importante que los políticos sean honestos y coherentes con sus principios y promesas, y que actúen en beneficio del bien común y del interés general de la sociedad.
El socialismo es una ideología política que defiende la
propiedad colectiva o estatal de los medios de producción y la distribución
equitativa de la riqueza y los recursos. A lo largo de la historia, el
socialismo ha tenido diferentes corrientes y variantes, cada una con sus propias
características y matices.
Sin embargo, en algunos casos, algunos políticos que se
autodenominan socialistas pueden alejarse de los principios fundamentales del
socialismo, por ejemplo: desatender la
importancia de la educación y la conciencia crítica como pilares fundamentales
para la construcción de una sociedad socialista.
En estos casos, se puede hablar de un socialismo que se aleja de sus raíces y que pierde su esencia y su sentido original. Es importante recordar que el socialismo es una ideología que tiene como objetivo la justicia social y la igualdad, y que sus principios deben estar presentes en las acciones y políticas de los líderes y partidos que lo defienden. Pero, me temo que después de las muchas contradicciones de estos «progres«, como todos hemos podido ver cuando nos tropezamos con ellos, la imagen que quieren dar es que son de ideas de izquierda, y cierta inquietud intelectual. Son burgueses que no reconocen serlo, que no renuncian a su vida cómoda, pese a que dichas comodidades materiales que tanto aprecian vienen de su principal enemigo: el capitalismo. Pero nadie dijo que el progre viva de forma coherente con sus ideas; de hecho, es uno de sus rasgos característicos allí donde lo encontramos.
En cantidad de ocasiones hemos podido
comprobar que algunos socialistas del siglo XXI son una deformación de la
doctrina socialista, aburguesados, amantes del dinero, que disfrutan de las cenas
ostentosas y el buen vino…
Hemos comprobado como
el aburguesamiento ha afectado a viejas glorias del partido socialista como es
el caso de Felipe González, la mano que maquinó el golpe en Ferraz y exilió a
Sánchez. El aburguesamiento de algunos políticos suele ser tan rápido como su
escalada hasta el poder…
Deberían de volver a los verdaderos orígenes del socialismo
y recordar a su fundador, Pablo Iglesias
Posse, su proverbial humildad y ascetismo, hizo que le apodaran
cariñosamente El Abuelo y moldearon
la figura del “santo laico” como le
definió José Ortega y Gasset, que
identificaría al fundador: el virtuoso acreedor de todas las buenas cualidades
del obrero: austero, trabajador, comprometido. Un referente moral, prácticamente sin tacha, ni vicios, hasta el
extremo que ni bebía ni fumaba, como destacaron sus biógrafos.


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