El obispo de Mondoñedo- Ferrol , el grupo de “expertos” y la Conferencia Episcopal
«Iglesia rica, vende
lo que tienes y dáselo a los pobres»
La Domus Ecclesiae de
Ferrol acogió en la tarde del viernes 7 de julio la reunión constitutiva de la
nueva comisión para el Sostenimiento de la Iglesia en la diócesis de
Mondoñedo-Ferrol, dando así respuesta a la propuesta de la Conferencia
Episcopal Española para la implantación de este tipo de comisiones en todas las
diócesis españolas.
Cada vez va menos
gente a misa. Casi dos tercios de quienes se confiesan católicos no van nunca o
casi nunca a la iglesia.
El fondo del Óbolo de
san Pedro (colecta efectuada todo
los años en todas las comunidades católicas, en la “Jornada mundial de la
caridad del Papa”, el 29 de junio o el domingo más próximo a la solemnidad de
San Pedro y San Pablo. )En 2015 era de
319M€. En los últimos años viene gastando una media de 19M€ más de lo que recauda. El Fondo Óbolo tenía a 31/12/2020 unos 205M€. Parte de ellos
en inversiones poco líquidas, entre ellas el famoso apartamento de Londres.
Según fuentes de Europa Press el Óbolo de San Pedro recaudó 46,9 millones en
2021 y acumula un déficit de 18 millones
The
Wall Street Journal informa que “del dinero que la Iglesia, en
particular a través de la bella costumbre del Óbolo de San Pedro, recoge expresamente para ayudar y apoyar a los
pobres, en realidad, sólo el 10 % terminaría en las manos y en la vida de estas
personas”
El
Vaticano, por lo tanto el Papa, según lo que se ha escrito durante
días, utiliza en cambio el 90% de este dinero para hacer inversiones (donde no
faltan los errores flagrantes y la corrupción) o para equilibrar el presupuesto
(en déficit perenne) que en muchos casos revela grandes despilfarros,
duplicaciones escandalosas y densas sombras.
El fondo del Óbolo se ha descapitalizado en los últimos años
como consecuencia de los gastos de los dicasterios de la curia, que han necesitado más de lo que se recaudaba. Es obvio que esto no podrá seguir siendo
así.
La Iglesia católica atraviesa en España una intensa crisis
de fervor religioso que la está llevando a perder cada año más de un cuarto de millón de creyentes, una
merma de seguidores que se suma a un creciente abandono de prácticas como ir a misa, casarse o bautizar a los niños
entre los que se definían como seguidores de esa creencia. La distinción entre Iglesia rica-poderosa y algunos cristianos
pobres-impotentes va en contra del evangelio.
Muchísimas personas de la administración religiosa han sido
y son ejemplo de honradez personal y eficacia. Pero el sistema eclesial católico ha tendido a convertirse en mercado
de divisiones y seguridades sacrales poderes e influjos, al servicio de un Dios
al que habíamos identificado con un tipo de administración religiosa. Por eso
es bueno que aquella inversión haya fallado, desde una perspectiva de
evangelio: Parece normal que gran parte de los antiguos creyentes católicos de
este principio del tercer milenio estén dejando la iglesia católica y no
quieren ser cristianos en la forma antigua.
Estos días las diócesis y la Conferencia Episcopal, han de
recordar la palabra de Jesús al rico Mc
10, 17-21 (y paralelos), que quiere seguir a Jesús y alcanzar la vida
eterna, pero con dinero.
Entiendo que la diócesis cree la comisión para el
Sostenimiento de la Iglesia en Mondoñedo-Ferrol dando respuesta Conferencia
Episcopal Española.
Me parece bien que entre sus funciones además de la economía
está crear espacios de encuentro, diálogo y acción entre todos los entes
diocesanos para conocer cada realidad en concreto. Crear opinión pública en la
comunidad cristiana y suscitar el sentido de pertenencia/responsabilidad.
También la corresponsabilidad como una forma de vida, estimulando los dones de
tiempo, cualidades, oración y contribución económica de los fieles, y
facilitando su colaboración. Me parece
excelente que se creen espacios de encuentro y oración, que se recojan
sugerencias, se identifiquen las necesidades y se den respuestas a los retos. Pero en mi experiencia esto ya se venía
haciendo tiempos atrás en la delegación diocesana de laicos y jamás he visto
que se tuvieran en cuenta, algunos seglares dejaron de asistir por ese motivo.
¡Entiendo también que esto se hace tarde mal y arrastro! Todavía hoy muchos
cristianos reducen, de hecho, su vida eclesial a la participación en la
liturgia. Lo que se hace fuera del templo es “otra cosa”. Contra esta manera de
entender la vida cristiana reaccionó el magisterio de los Papas, particularmente
desde León XIII
La iglesia, y los
movimientos de apostolado en cuanto movimientos de Iglesia, debe ser un espacio
en el que nace la libertad interior de
las personas que ha de expresarse en la promoción de la vida comunitaria y en la
iluminación de las conciencias (Gs 42)
La evangelización y
la catequización han de ayudarnos a descubrir al Dios vivo que actúa en la
historia de los hombres. No se trata de recordarnos sólo lo que hizo, sino lo
que hace y hará por nosotros. La reflexión cristiana es, al mismo tiempo,
memoria conciencia y esperanza.
Si se pretenden crear espacios de oración y encuentro, ¿cómo es posible que entre sus cargos
solamente se cuente con un sacerdote y el resto está formado por un
bibliotecario, por una señora que ha sido tesorera en el ayuntamiento de
Ferrol, una profesora de FP en la Xunta de Galicia y un director administrativo
financiero en Gruppott. Sin embargo en otras diócesis como la de Palencia
parece que el grupo de “expertos” no está formado por tantos técnicos en economía
como en la de Mondoñedo Ferrol. En Palencia han tomado la misma iniciativa, pero con sutiles diferencias. En la
diócesis de Palencia lo forman de la siguiente manera: La comisión estará
formada por las siguientes personas, teniendo en cuenta las orientaciones de la
Conferencia Episcopal Española: un Vicario General, un Ecónomo Diocesano, un seglar de Comunicación
Diocesana, el párroco de Aguilar de Campoo, Párroco de Ampudia, Jorge Pérez
Abad, Departamento de Edificios Diocesanos y,
un responsable/coordinador de la Comisión.
Me pregunto si los cargos de Mondoñedo Ferrol los ha elegido
también la Conferencia Episcopal a dedo o si fueron nombrados por la diócesis.
Otro de mis interrogantes es cuánto va
costar esto a los feligreses o si estos señores van hacer el trabajo gratis… ¿También
es la conferencia episcopal la que ordena nombrar un vicario para el tema
económico? ¿No hay en la diócesis necesidades más urgentes?
Es curioso que si
entre las funciones que se quieren fomentar son la oración y el dialogo entre
los diocesanos solamente se asigne un sacerdote y el resto esté formado por un
grupo de “expertos” en economía y un bibliotecario…
Yo soy cristiano y
estoy harto de ver en lo que se ha convertido la Iglesia Católica. Harto de ver riquezas, jerarquías
“celestiales” y luchas por el poder de obispos carreristas... Casi no hay
atisbo de las enseñanzas de Jesús. Jesús
habla de libertad, la Iglesia sentencia exigiendo obediencia. Jesús habla de
sencillez, la Iglesia vive en la opulencia. Jesús habla de perdonar, la Iglesia
de castigar. ¿Cómo hemos permitido
los cristianos que ocurra esto?
Sé que no soy el
único, sé que somos muchos más los que pensamos así, pero por temor a que nos
vean diferentes o como los malos, nos callamos. Pues yo estoy harto de quedarme
callado y de quejarme solo entre mis cercanos.
Pero Jesús sabe que el seguimiento mesiánico (el verdadero
camino de la vida) exige que dejemos todas seguridades anteriores… y lo dice
empleando para ello un refrán: “los
zorros tienen madrigueras...”.
Este es un tiempo bellísimo para sembrar evangelio. No se trata
de hacer y programar, en línea de sistema, como si todo dependiera de nosotros,
sino de dejar que la Palabra de reino penetre de nuevo en nuestra tierra (Mc
4). Esto es lo que importa: no tener miedo y explorar formas de vida
cristiana, desde el evangelio, en comunión cordial con el conjunto de la
iglesia, pero sin estar esperando las directrices directas de una jerarquía,
que normalmente llega tarde. Se trata de ser iglesia, de acoger la voz del
evangelio y de crear vida cristiana, con autonomía.
Hay comunidades que empiezan a reunirse por sí mismas, sin un presbítero oficial, suscitando desde abajo sus propios ministerios de celebración y plegaria, servicio social y amor mutuo etc, como al principio de la iglesia. Son comunidades que han comenzado a compartir la Palabra y celebrar el Perdón y la Cena de Señor sin contar con un ministro ordenado al estilo tradicional, pero sin haber roto por ello con la iglesia católica, sino todo lo contrario, sabiéndose iglesia. Estos “ministros” pueden recibir nombres distintos: a veces se les llaman colaboradores, otra son auxiliares o párrocos seglares, otras asistentes pastorales…
Ellas son, por ahora, pequeñas y frágiles, pero estoy convencido de que van multiplicarse
El organigrama
jerárquico de la iglesia actual es más propio de un sistema burocrático sacral
y estamental que de una comunión de seguidores de Jesús.
El modelo de honores
y ascensos religiosos pertenece al sistema sacral, va contra el Evangelio. Todo
intento de presentar los “órdenes” eclesiásticos (desde diácono y presbítero al
obispo o papa) como grados de un orden ascendente es anticristiano.
Para tomar de verdad el arado de Jesús (es decir, el arado
de la nueva tierra cultivada, de la solidaridad radical, de la gracia…), el
seguidor de Jesús ha de estar dispuesto a realizar las más duras rupturas:
-Dejar la propia
madriguera
-No quedar atado por
las tradiciones de los padres…
-Y finalmente tomar
el arado y avanzar… abriendo un surco…




Información interesante. Gracias José Carlos
ResponderEliminarTodo lo aqui descrito es una realidad dolorosa.
ResponderEliminarSe ha convertido en una religion humana lo que fue una NOTICIA DE SALVACION PARA LA HUMANIDAD.