Las declaraciones de Yolanda Díaz sobre la pandemia deberían provocar la dimisión en bloque del equipo de Pedro Sánchez
La vicepresidenta
segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha afirmado este jueves que fue acusada de
"alarmista" cuando, "en la antesala del 8 de marzo" de
2020, presentó como ministra de Trabajo una "guía" para empresas
sobre cómo abordar el coronavirus, que ya "azotaba fuertemente" a
Italia.
Así lo ha expresado Díaz tras ser preguntada por este
episodio, ocurrido a pocos días de que los contagios en España se disparasen y
se decretara el estado de alarma, y que enfrentó al seno del Gobierno en
vísperas de la celebración del Día Internacional de la Mujer. Unas movilizaciones a las que invitó a
acudir el propio Ejecutivo, que defendía que España aún estaba en "fase de
contención".
A principios de marzo de 2020, Moncloa distribuyó un
comunicado en el que desautorizó la guía redactada por el equipo de Díaz:
"Las indicaciones sobre la evolución del coronavirus y las medidas a tomar
en España están coordinadas por el Ministerio de Sanidad en coordinación total
entre las distintas administraciones del Estado".
El manual también fue rechazado por el sector socialista del
Gobierno. El entonces ministro de Sanidad, Salvador
Illa, redujo su contenido a una "compilación" de recomendaciones,
y la ministra portavoz en aquel momento, María
Jesús Montero, insistió en que todas las indicaciones que partieran del Gobierno
en relación al coronavirus "tendrían que estar bajo el paraguas del
Ministerio de Sanidad".
Las declaraciones de Yolanda
Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno, sobre la pandemia deberían
provocar la dimisión en bloque del equipo de Pedro Sánchez, con el presidente a
la cabeza de los dimisionarios. Básicamente, por haber mentido a conciencia a
los españoles, desde el primer día al último, sobre lo que realmente sabían
acerca de la pandemia del Covid-19.
La portavoz de Política Social del PP, Cuca Gamarra, también exigía explicaciones al Gobierno que de
Pedro Sánchez después de que haya reconocido que nunca existió un comité de
expertos para la desescalada. «Denunciamos
una mentira más», declaraba a Europa Press.
Gamarra afirmó que se
trata de «una mentira más» de un Gobierno que, a su juicio, «ha hecho de la
mentira a los españoles el instrumento para tapar su ineficacia e incompetencia
a la hora de gestionar el covid-19».
«Tras la mentira constante con los datos oficiales de
fallecidos que facilita el Ministerio de Sanidad, que sigue sin reconocer como
víctimas a aquellos que no pudieron acceder a un test o cuyos resultados no
llegaron antes de su fallecimiento, se suma el habernos mentido a los españoles
afirmando la existencia de un comité de expertos para la desescalada que ahora
niegan», aseguró.
La ministra de
Trabajo no participó en las marchas por el Día Internacional de la Mujer de
2020. Esta fecha es, para la oposición, el momento en el que los contagios
se disparan. Apenas cinco días después, el Gobierno de Pedro Sánchez anunció el
estado de alarma, que se alargó hasta mediados de junio. La ministra de trabajo ha actuado responsablemente. La responsabilidad
es un valor que está en la conciencia de la persona, que le permite reflexionar,
administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos.
Sin embargo, Fernando
Simón, aseguraba que no recomendaba «a nadie nada» relacionado con las
manifestaciones convocadas en España el domingo, día 8, por el Día Internacional
de la Mujer y que cada persona debía considerar si asistir o no.
«Si mi hijo me
pregunta si puede ir le diré que haga lo que quiera«, ha asegurado tras ser preguntado en rueda de prensa si
recomendaba o no asistir al evento en plena expansión del coronavirus.
El sábado 7 de marzo
el PSOE colgaba en su página de Facebook una entrevista a la vicepresidenta del
Gobierno, Carmen Calvo, donde
animaba a las mujeres a llenar las calles de Madrid en la manifestación
feminista del 8M. Una petición que realizó mientras se multiplican en cuestión
de días los casos de coronavirus en España.
La pregunta de « ¿Qué
le diría usted a una mujer que está dudando en ir a la manifestación?», Calvo
respondía: «Le diría que le va la vida, que le va su vida».
Platón dice que cuando alguien permite que la pasión le
ciegue el juicio o fija su atención en lo bueno que puede tener lo malo, es
responsable; y que la falta de responsabilidad es ignorancia.
El 8 de marzo surgieron en Madrid alrededor de 600 nuevos
casos de coronavirus en la región, tal y como han publicado algunos diarios
nacionales. El domingo, entre las dos y las tres de la tarde, el Gobierno de
Pedro Sánchez era consciente de que el brote de coronavirus en Madrid estaba descontrolado. El director del Centro
de Emergencias y Alertas Sanitarias explicaba: «es cierto que durante el domingo, en conversaciones informales con
compañeros de Sanidad de la Comunidad, estuvimos comentando que estaba
creciendo el número de infectados, entre las dos y las tres de la tarde».
La epidemia seguía creciendo en Madrid durante los días
previos a la marcha a ritmos muy altos. Un 44%
el viernes 6 de marzo, un 23% el
sábado 7 de marzo, y un 35% el mismo
8M. El lunes, el día siguiente de las
marchas, los contagios se dispararon un 50%.
Muy pocos creíamos que, por muy mala que fuera nuestra
opinión sobre el nuevo Gobierno, éste pudiera anteponer sus intereses
ideológicos y partidistas a las soluciones para contener la propagación de un
virus que ya ha dejado a muchas familias sin un ser querido.
El Centro Europeo
para el Control y Prevención de Enfermedades, en un informe publicado el 2 de
marzo de 2020, avisó de que era recomendable anular las concentraciones masivas
por el riesgo del coronavirus. Pues bien, ya sabemos cuál fue el resultado
final: caso omiso a la Unión Europea y este informe.
Lo que era una simple gripe incluso, se decía, con menos
mortalidad, se convirtió en un verdadero monstruo que dejaría sin clase a miles
de jóvenes, imposibilitaría llevar a cabo eventos deportivos a puerta abierta,
haría prohibir vuelos desde Italia, impediría llevar a cabo eventos cubiertos
con más de 1000 personas y un sinfín de medidas restrictivas que chafarían de
cuajo nuestra sensación de invencibilidad. Y todo, recordemos, en cuestión de
horas.
Carmen calvo en unas
declaraciones espetó: «EN EL 8M , NO SE CONTAGIÓ NADIE». Y añadió: “¿Sabe
quiénes dicen que ha habido contagios en esas manifestaciones? “Los que odian a
las mujeres y la defensa de sus derechos”
Todos estamos lo suficiente informados sobre cómo se produce la infección (por gotitas que contienen el virus , expulsadas por enfermos al estornudar , toser, hablar , cantar , abrazos , besos , apretones de manos…),pero la Señora Carmen Calvo añadió. Era al aire libre y los que dicen que hubo contagios son, los que odian todo.
Cuando el hombre elige, elige por los demás. Cada elección,
por lo personal que sea o lo insignificante que parezca, tiene repercusiones en
la vida de otros. El simple hecho de no ir al trabajo, por ejemplo, podría
tener una consecuencia importante en la vida de aquellos que se benefician de
nuestra labor. Es por ello por lo que el ser humano no es solo responsable de
sí mismo, sino también de los demás. Así, tal como señala el filósofo francés
Paul Sartre: “Nuestra responsabilidad es
mucho mayor de lo que podríamos suponer, porque compromete a toda la
humanidad».

Ya estoy viendo el cartel de la próxima batalla electoral de las presidenciales españolas: Yolanda Díaz versus Isabel Díaz
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