Seguidores

¿Está nuestra la libertad amenazada?


Austria planea implementar algunas de las sanciones más severas para los ciudadanos que se nieguen a recibir las vacunas Covid-19. Rechazar el jab costará a los austriacos miles de euros en multas.

En una reunión con los jefes de estado de la república alpina, el canciller Alexander Schallenberg anunció que el mandato de la vacuna Covid-19 afectará prácticamente a todas las personas del país.

El mandato entrará en vigor a partir del 1 de febrero de 2022. Habrá exenciones para aquellos que no puedan vacunarse por razones médicas. Aún no se ha determinado la edad a partir de la cual se requerirá que las personas reciban la vacuna.

Para obligar a los austríacos a vacunarse, el gobierno va a multar a las personas que se nieguen hasta con 3.600 euros (3.059 libras esterlinas). La multa aumentará a 7.200 (£ 6.118) para aquellos que ya han sido multados dos veces.

Una vez que el mandato de la vacuna entre en vigencia en el Año Nuevo, las autoridades primero ofrecerán a las personas que no han sido pinchadas una cita para recibir sus primeras dosis. Se impondrán sanciones a las personas que rechacen la oferta.

Además, las inyecciones de refuerzo de Covid-19 también serán obligatorias. La ministra de la Constitución, Karoline Edtstadler, dijo que los austriacos completamente vacunados que se nieguen a recibir vacunas de refuerzo serán multados con hasta 1.500 euros (£ 1.274). Edtstadler dijo: "El plan no es solo que las personas tomen la primera vacuna, sino que realmente lleguen a la inmunización completa".

El canciller Schallenberg dijo: “Durante mucho tiempo, el consenso en este país fue que no queremos un mandato de vacunas. A pesar de meses de persuasión, no hemos logrado convencer a suficientes personas para que se vacunen”.

Afirmó que el único recurso que le queda al gobierno es hacer que las vacunas Covid-19 sean obligatorias. “No queremos una quinta ola, no queremos una sexta o una séptima ola”, dijo.

A pesar de que más del 66 por ciento del país está completamente vacunado, los ataques de covid no parecen haber protegido al país de otra ola del virus. Las estadísticas muestran que las infecciones diarias todavía rondan las 9.000 después de haber superado las 15.000 en noviembre.

Las libertades democráticas han retrocedido en casi el 70% de los países del mundo en 2020 debido a las restricciones provocadas por la lucha contra la pandemia, según un estudio del grupo británico 'The Economist' . Ese informe también detalla que España ha caído al puesto 22 de 167 países, desde el puesto 18 en el 2019, pero sigue siendo una "democracia plena".

España obtiene una puntuación global de 8,18 puntos sobre 10 (diez décimas más que el año pasado), una valoración superior a países del entorno como Francia (8,12) y Portugal (8,03), que entran este año en el grupo de democracias plenas. También es superior a Bélgica (7,64) y a Italia (7,52), Estados considerados "democracias imperfectas" por 'The Economist'.

El país con peor calificación en el 2020 es Corea del Norte, con un índice de democracia de 1,08, clasificado entre los "regímenes autoritarios".

Lo cierto es que, en los últimos años, viene produciéndose un cierto retroceso de la libertad. Este retroceso se ha incrementado a causa de la pandemia, explica Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Jurídica, Moral y Política de la Universidad de Valencia. Las fracturas sociales que han resultado de la globalización y del cambio tecnológico contribuyen a este proceso. De hecho, la crisis del coronavirus está favoreciendo las tendencias desglobalizadoras. Y es que la gente está buscando seguridad en ámbitos más cerrados, como los nacionalismos, los independentismos y los populismos. Esto representa un serio revés para la democracia liberal.

El fundador de WEF, Klaus Schwab, explicó cómo la pandemia de COVID-19 presenta a la élite una oportunidad única para marcar el comienzo de las etapas finales del sistema del Nuevo Orden Mundial.

“A lo que conducirá la cuarta revolución industrial es a una fusión de nuestra identidad física, digital y biológica”, dijo Schwab al Consejo de Asuntos Globales de Chicago en 2020.

En su libro "Dar forma al futuro de la cuarta revolución industrial", Schwab afirma que la humanidad se fusionará con la tecnología para participar en el sistema económico del Gran Restablecimiento. “De hecho, algunos de nosotros ya sentimos que nuestros teléfonos inteligentes se han convertido en una extensión de nosotros mismos. Es casi seguro que los dispositivos externos de hoy, desde computadoras portátiles hasta auriculares de realidad virtual, se vuelvan implantables en nuestros cuerpos y cerebros ".

Un biohacker sueco está promoviendo el uso de microchips implantados debajo de la piel para monitorear y registrar el estado del certificado Covid-19.

Hannes Sjöblad, cofundador de BioNyfiken , una asociación sueca de biohackers, mostró al periódico sueco Aftonbladet cómo obtener un certificado digital de vacuna Covid colocando su teléfono móvil contra su antebrazo.

Sjöblad dijo al periódico: “Obtenga su  certificado COVID en un chip en su mano o en otro lugar debajo de la piel. Cada vez es más común insertar un chip en el cuerpo con diferentes tipos de información y ahora también puede insertar su certificado COVID en el chip”.

Dijo que los microchips pueden guardar información personal y otros datos como información de contacto, tipo de sangre e indicadores de salud.

¿Has notado a qué velocidad están desapareciendo los cajeros automáticos? ¿Cómo desaparecen los cajeros en los bancos? Pronto dejarán de ser necesarios, porque ya no controla el efectivo.

Hay países enteros en el norte de Europa que casi están ahí: Digitalización total. En algunos países, entre ellos Suecia, algunas personas ya han permitido voluntariamente que se les implante un nanochip debajo de la piel de la muñeca. El chip funciona como una cuenta bancaria integrada. A los jóvenes les encanta. Es tan bueno. Pasas la mano, ya ni siquiera una tarjeta, y se realiza el pago. Excepto que estas personas no tienen idea de cómo se desarrollará esto en el futuro.

El Apocalipsis de Juan simboliza el mal (es decir, lo diabólico) con dos bestias masculinas y una prostituta/prostituto que destruye todo lo que toca.

— La Primera Bestia es el poder de destrucción absolutizado, representado en el imperio militar de Roma, el poder y estructura de muerte, el principio del anti-mundo.

— La Segunda Bestia es la mentira absolutizada, el falso profeta que engaña, seduce y cautiva los cuerpos y almas de los hombres y mujeres.

— La Tercera Bestia es Mammón, la Prostituta-Dinero, que compra y vende todas las cosas en el mercado de la falsa ganancia y de la muerte.

Hizo también que todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y esclavos llevasen grabada una marca en la mano derecha o en la frente. Y sólo quien llevaba grabado el nombre de la bestia o la cifra de su nombre podía comprar o vender. Aquí se debe aplicar la sabiduría. Quien se sienta inteligente pruebe a descifrar el Número de la Bestia, que es Número humano: seis, seis, seis (Ap 13, 16-18).

El miedo, dice Carlos Rodríguez Braun (doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la misma universidad.), es una palanca política muy poderosa. Lo es porque, en la medida en que se nos aterroriza, se desactivan nuestros impulsos a ser libres. El miedo es enemigo de la democracia porque inhibe nuestra capacidad de elegir de forma correcta y ponderada. Cuando una sociedad tiene miedo, surge la democracia social para calmarlo.

Por su parte el también catedrático y economista Santiago Niño Becerra advirtió del cambio de modelo: «El Estado claramente va a menos, y las grandes corporaciones van a tomar el poder. Vamos a un mundo de técnicos, no de políticos»

Decía Keynes que, si el gasto del estado pasaba del 25% de la producción nacional, se acabaría la libertad. Ahora estamos en el 45%, 50%, 52% y se alega que en otros países de Europa se gasta más. La cuestión fundamental es cómo reducir el estado, porque se financia con nuestros impuestos y los impuestos son una forma de reducir nuestras libertades. Adela Cortina coincidió en que el estado no tiene que ser un estado grande. Pero, en este momento estamos en una situación que va a ser terrible, porque el número de parado ha aumentado de una manera atroz, el número de empresas que ha tenido que cerrar es terrorífico. En este momento tenemos que estar unos y otros, con nuestras fuerzas, tratando de ver cómo se resuelven los problemas porque no es en absoluto sencillo. Si se habla de un ingreso mínimo, lo último que debería ser es uno de esos pesebres populistas que consiguen que la gente no trabaje, pero se tiene el voto asegurado.

Afirma Carlos Rodríguez Braun, cuando se ve la capacidad que tienen los estados de controlarnos da escalofríos a cualquier liberal. Parece 1984 (la novela distópica de George Orwell), donde la televisión no se utiliza para ver sino para que te vean, te vigilen y te controlen. Esto se refuerza en la pandemia, con el ciudadano pidiendo permanentemente autorización al estado, porque el estado controla al ciudadano en lo que hace, justo lo contrario de lo que debe ser una sociedad libre.

Para Yuval Noah Harari - historiador y escritor israelí, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén-  el gran problema no es el virus, el gran problema son los demonios interiores de la humanidad. “Tenemos el conocimiento científico para solucionar esta crisis, pero no la sabiduría política para hacerlo” "El covid puede originar el peor sistema totalitario que haya existido" añade. En sus libros, ha afirmado que, así como en el pasado lo divino era la autoridad absoluta, dentro de un tiempo podrían serlo los algoritmos. Y que estos acabarán por completo con el libre albedrío de los individuos.

Como explica Emilio Carrizosa, (catedrático de Estadística e Investigación Operativa en la Universidad de Sevilla), en las redes sociales "uno puede elegir a quién o qué seguir, y ahí entra en juego la aversión a la inconsistencia o disonancia cognitiva, es decir, la gente prefiere la información y las personas que confirman sus opiniones antes de lo que va en contra". "Esto crea una sensación de falso consenso que nos lleva a pensar que lo que opina nuestro círculo lo opina toda la sociedad, y provoca resistencia al cambio, a querer exponerse a otras visiones de la realidad", explica este matemático, miembro de la Fundación Gadea por la Ciencia.

Ōwaki Kōshirō, médico japonés cuestiona el totalitarismo de la salud en los tiempos del coronavirus y  afirma que las lecciones de la historia no deben olvidarse. Los nazis no toleraban el daño causado por el tabaco y el alcohol. Llegaban a enviar a los alcohólicos a los campos de concentración para que sirvieran de ejemplo. El razonamiento era que si la gente estaba sana el país sería más fuerte. Ōwaki plantea si no se trata de una idea similar a lo que se está haciendo hoy día a nuestro alrededor.

Ōwaki sostiene que debemos ser conscientes de que el coronavirus no representa una amenaza del mismo nivel que lo fueron la viruela o la peste. “Incluso si las personas se infectan y sus vidas peligran, un gran cambio en su estilo de vida por miedo al virus supondrá abandonar de golpe la cultura que los seres humanos hemos construido a lo largo de nuestra larga historia. Cuidar de nuestro estilo de vida puede significar que debemos tolerar ciertos riesgos, pero debemos también tener en cuenta que la vida en sí también consiste en eso”.

Comentarios

Entradas populares