¿Está nuestra la libertad amenazada?
En una reunión con los jefes de estado de la república
alpina, el canciller Alexander Schallenberg anunció que el mandato de la vacuna
Covid-19 afectará prácticamente a todas las personas del país.
El mandato entrará en
vigor a partir del 1 de febrero de 2022. Habrá exenciones para aquellos que
no puedan vacunarse por razones médicas. Aún no se ha determinado la edad a
partir de la cual se requerirá que las personas reciban la vacuna.
Una vez que el mandato de la vacuna entre en vigencia en el
Año Nuevo, las autoridades primero ofrecerán a las personas que no han sido
pinchadas una cita para recibir sus primeras dosis. Se impondrán sanciones a
las personas que rechacen la oferta.
Además, las
inyecciones de refuerzo de Covid-19 también serán obligatorias. La ministra
de la Constitución, Karoline Edtstadler,
dijo que los austriacos completamente vacunados que se nieguen a recibir
vacunas de refuerzo serán multados con hasta 1.500 euros (£ 1.274). Edtstadler
dijo: "El plan no es solo que las personas tomen la primera vacuna, sino
que realmente lleguen a la inmunización completa".
El canciller Schallenberg
dijo: “Durante mucho tiempo, el consenso en este país fue que no queremos
un mandato de vacunas. A pesar de meses
de persuasión, no hemos logrado convencer a suficientes personas para que se vacunen”.
Afirmó que el único recurso que le queda al gobierno es
hacer que las vacunas Covid-19 sean obligatorias. “No queremos una quinta ola,
no queremos una sexta o una séptima ola”, dijo.
A pesar de que más del 66 por ciento del país está completamente
vacunado, los ataques de covid no parecen haber protegido al país de otra ola
del virus. Las estadísticas muestran que las infecciones diarias todavía rondan
las 9.000 después de haber superado las 15.000 en noviembre.
Las libertades
democráticas han retrocedido en casi el 70% de los países del mundo en 2020
debido a las restricciones provocadas por la lucha contra la pandemia, según un
estudio del grupo británico 'The
Economist' . Ese informe también detalla que España ha caído al
puesto 22 de 167 países, desde el puesto 18 en el 2019, pero sigue siendo una
"democracia plena".
España obtiene una
puntuación global de 8,18 puntos sobre 10 (diez décimas más que el año
pasado), una valoración superior a países del entorno como Francia (8,12) y
Portugal (8,03), que entran este año en el grupo de democracias plenas. También
es superior a Bélgica (7,64) y a Italia (7,52), Estados considerados
"democracias imperfectas" por
'The Economist'.
El país con peor
calificación en el 2020 es Corea del Norte, con un índice de democracia de
1,08, clasificado entre los "regímenes autoritarios".
Lo cierto es que, en los últimos años, viene produciéndose
un cierto retroceso de la libertad. Este retroceso se ha incrementado a causa
de la pandemia, explica Adela Cortina,
catedrática de Ética y Filosofía Jurídica, Moral y Política de la Universidad
de Valencia. Las fracturas sociales que han resultado de la globalización y del
cambio tecnológico contribuyen a este proceso. De hecho, la crisis del
coronavirus está favoreciendo las tendencias desglobalizadoras. Y es que la
gente está buscando seguridad en ámbitos más cerrados, como los nacionalismos, los independentismos y los
populismos. Esto representa un serio revés para la democracia liberal.
El fundador de WEF,
Klaus Schwab,
explicó cómo la pandemia de COVID-19 presenta a la élite una oportunidad única
para marcar el comienzo de las etapas finales del sistema del Nuevo Orden
Mundial.
“A lo que conducirá la cuarta revolución industrial es a una
fusión de nuestra identidad física, digital y biológica”, dijo
Schwab al Consejo de Asuntos Globales de Chicago en 2020.
En su libro "Dar forma al futuro de la cuarta
revolución industrial", Schwab afirma que la humanidad se fusionará con la
tecnología para participar en el sistema económico del Gran Restablecimiento. “De
hecho, algunos de nosotros ya sentimos que nuestros teléfonos inteligentes se
han convertido en una extensión de
nosotros mismos. Es casi seguro que los dispositivos externos de hoy, desde
computadoras portátiles hasta auriculares de realidad virtual, se vuelvan implantables
en nuestros cuerpos y cerebros ".
Un biohacker sueco está promoviendo el uso de microchips
implantados debajo de la piel para monitorear y registrar el estado del certificado Covid-19.
Hannes Sjöblad, cofundador de BioNyfiken
, una asociación sueca de biohackers, mostró al periódico sueco Aftonbladet
cómo obtener un certificado digital de vacuna Covid colocando su teléfono móvil
contra su antebrazo.
Sjöblad dijo al
periódico: “Obtenga
su certificado COVID en un chip en su
mano o en otro lugar debajo de la piel. Cada vez es más común
insertar un chip en el cuerpo con diferentes tipos de información y ahora
también puede insertar su certificado COVID en el chip”.
Dijo que los microchips pueden guardar información personal
y otros datos como información de contacto, tipo de sangre e indicadores de
salud.
¿Has notado a qué velocidad están desapareciendo los cajeros
automáticos? ¿Cómo desaparecen los cajeros en los bancos? Pronto dejarán de ser
necesarios, porque ya no controla el efectivo.
Hay
países enteros en el norte de Europa que casi están ahí: Digitalización total.
En algunos países, entre ellos Suecia, algunas personas ya han permitido
voluntariamente que se les implante un nanochip debajo de la piel de la muñeca.
El chip funciona como una cuenta bancaria integrada. A los jóvenes les encanta.
Es tan bueno. Pasas la mano, ya ni siquiera una tarjeta, y se realiza el pago.
Excepto que estas personas no tienen idea de cómo se desarrollará esto en el
futuro.
El Apocalipsis de Juan simboliza el mal (es decir, lo diabólico) con dos bestias masculinas y una prostituta/prostituto que destruye todo lo que toca.
— La Primera Bestia
es el poder de destrucción absolutizado, representado en el imperio militar de
Roma, el poder y estructura de muerte, el principio del anti-mundo.
— La Segunda Bestia
es la mentira absolutizada, el falso profeta que engaña, seduce y cautiva los
cuerpos y almas de los hombres y mujeres.
— La Tercera Bestia
es Mammón, la Prostituta-Dinero, que compra y vende todas las cosas en el
mercado de la falsa ganancia y de la muerte.
Hizo también que todos, grandes y pequeños, ricos y pobres,
libres y esclavos llevasen grabada una marca en la mano derecha o en la frente.
Y sólo quien llevaba grabado el nombre de la bestia o la cifra de su nombre
podía comprar o vender. Aquí se debe aplicar la sabiduría. Quien se sienta
inteligente pruebe a descifrar el Número de la Bestia, que es Número humano:
seis, seis, seis (Ap 13, 16-18).
El miedo, dice Carlos
Rodríguez Braun (doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense
de Madrid y catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la misma
universidad.), es una palanca política muy poderosa. Lo es porque, en la
medida en que se nos aterroriza, se desactivan nuestros impulsos a ser libres.
El miedo es enemigo de la democracia porque inhibe nuestra capacidad de elegir
de forma correcta y ponderada. Cuando una sociedad tiene miedo, surge la
democracia social para calmarlo.
Por su parte el también catedrático y economista Santiago Niño Becerra advirtió del
cambio de modelo: «El Estado claramente
va a menos, y las grandes corporaciones van a tomar el poder. Vamos a un mundo
de técnicos, no de políticos»
Decía Keynes
que, si el gasto del estado pasaba del 25%
de la producción nacional, se acabaría la libertad. Ahora estamos en el 45%, 50%, 52% y se alega que en otros países de
Europa se gasta más. La cuestión fundamental es cómo reducir el estado, porque
se financia con nuestros impuestos y los impuestos son una forma de reducir
nuestras libertades. Adela Cortina coincidió en que el estado no tiene que ser
un estado grande. Pero, en este momento estamos en una situación que va a ser
terrible, porque el número de parado ha aumentado de una manera atroz, el
número de empresas que ha tenido que cerrar es terrorífico. En este momento
tenemos que estar unos y otros, con nuestras fuerzas, tratando de ver cómo se
resuelven los problemas porque no es en absoluto sencillo. Si se habla de un ingreso mínimo, lo último que debería ser es uno de
esos pesebres populistas que consiguen que la gente no trabaje, pero se tiene
el voto asegurado.
Afirma Carlos Rodríguez Braun, cuando se ve la
capacidad que tienen los estados de controlarnos da escalofríos a cualquier
liberal. Parece 1984 (la novela distópica de George Orwell), donde la televisión no se utiliza para ver sino
para que te vean, te vigilen y te controlen. Esto se refuerza en la pandemia, con el ciudadano pidiendo
permanentemente autorización al estado, porque el estado controla al ciudadano
en lo que hace, justo lo contrario de lo que debe ser una sociedad libre.
Para Yuval Noah
Harari - historiador y escritor israelí, profesor en la Universidad Hebrea de
Jerusalén- el gran problema no es el
virus, el gran problema son los demonios interiores de la humanidad. “Tenemos
el conocimiento científico para solucionar esta crisis, pero no la sabiduría
política para hacerlo” "El covid puede originar el peor sistema
totalitario que haya existido" añade. En sus libros, ha afirmado que,
así como en el pasado lo divino era la autoridad absoluta, dentro de un tiempo
podrían serlo los algoritmos. Y que estos acabarán por completo con el libre
albedrío de los individuos.
Como explica Emilio
Carrizosa, (catedrático de Estadística e Investigación Operativa en la
Universidad de Sevilla), en las redes sociales "uno puede elegir a quién o
qué seguir, y ahí entra en juego la aversión a la inconsistencia o disonancia
cognitiva, es decir, la gente prefiere la información y las personas que
confirman sus opiniones antes de lo que va en contra". "Esto crea una sensación de falso
consenso que nos lleva a pensar que lo que opina nuestro círculo lo opina toda
la sociedad, y provoca resistencia al cambio, a querer exponerse a otras visiones
de la realidad", explica este matemático, miembro de la Fundación Gadea por la Ciencia.
Ōwaki Kōshirō, médico
japonés cuestiona el totalitarismo de la
salud en los tiempos del coronavirus y
afirma que las lecciones de la historia no deben olvidarse. Los nazis no
toleraban el daño causado por el tabaco y el alcohol. Llegaban a enviar a los alcohólicos a los campos de concentración
para que sirvieran de ejemplo. El razonamiento era que si la gente estaba
sana el país sería más fuerte. Ōwaki plantea si no se trata de una idea similar
a lo que se está haciendo hoy día a nuestro alrededor.
Ōwaki sostiene que
debemos ser conscientes de que el coronavirus no representa una amenaza del
mismo nivel que lo fueron la viruela o la peste. “Incluso si las personas se
infectan y sus vidas peligran, un gran cambio en su estilo de vida por miedo al
virus supondrá abandonar de golpe la cultura que los seres humanos hemos
construido a lo largo de nuestra larga historia. Cuidar de nuestro estilo de
vida puede significar que debemos tolerar ciertos riesgos, pero debemos también
tener en cuenta que la vida en sí también consiste en eso”.

Comentarios
Publicar un comentario