El desastre del PP de Madrid con la Sanidad Pública
La expansión del coronavirus está poniendo a prueba la
capacidad de los hospitales españoles. En este contexto de crisis, se hacen
notar los efectos de los recortes y de las privatizaciones implantadas durante
años por los Gobiernos del Partido
Popular. Una situación que se ve agravada en la Comunidad de Madrid, donde
falta personal, materiales y seguridad tras años de desprecios a la sanidad
pública.
Esperanza
Aguirre confesó que quería privatizar la Sanidad
Ya en diciembre de 2012, Esperanza Aguirre, madrina política
de Isabel Díaz Ayuso, reconocía que el Partido Popular quería privatizar la
Sanidad pública de Madrid porque estaba "a punto de morir de éxito".
Así lo indicó en un artículo del diario 'ABC' que firmó en calidad de
presidenta del PP madrileño.
Bajo el rimbombante
título de "Para salvar la sanidad pública", Aguirre defendía la
privatización de la sanidad que su partido pretendía llevar a cabo. En este
sentido, la presidenta del PP madrileño afirmaba que el modelo de Sanidad
pública era tan bueno que estaba "a punto de morir de éxito".
Aunque Aguirre
admitía que "los españoles tenemos el mejor sistema sanitario del mundo",
abogaba por ponerle coto.
Carlos Cagigal ha
iniciado la explicación a través de un hilo de Twitter, acompañada al final por
un vídeo, y ha identificado una serie de puntos clave para entender que el
servicio madrileño de sanidad pública se haya precarizado:
1º“Se recortan
presupuestos en infraestructura, suministros y personal de los principales
hospitales públicos madrileños. Evidencia: Ramón y Cajal o el 12 de Octubre se
caen en pedazos”.
2º“Con excusas y mentiras
en base a ello empiezo a derivar pacientes a la sanidad privada”.
3º“A la vez que
empiezo a derivar pacientes a la sanidad privada construyo 7 hospitales con
infraestructuras suficientes para la red pública pero con vistas a
privatizarlos”.
4º“Privatizo los 7
hospitales públicos retribuyendo a cada empresa concesionaria un canon por
paciente”.
5º“El canon pagado a
los hospitales resultan ser cantidades millonarias desproporcionadas.
Evidencia: la Fundación Jiménez Díaz y el Hospital de Majadahonda cuestan al
contribuyente madrileño 450 millones de euros siendo cuatro veces más pequeños
y de capacidad que el Marañón”.
Sindicato de
Enfermería advierte sobre el caos sanitario que se avecina en Madrid:
La no renovación del
65% de las enfermeras provocará múltiples problemas en la atención
sanitaria en centros de salud y hospitales
El Sindicato de Enfermería en Madrid considera una “grave irresponsabilidad” por parte de
la Consejería de Sanidad la no renovación del 65% de las enfermeras con
contratos Covid ya que “no sobra nadie” al estar el Sermas con déficit crónico
de plantillas, especialmente en Enfermería y Fisioterapia.
Ya está en marcha la
vacunación de la tercera dosis del Covid y la campaña estacional de la gripe de
la que se ocupan exclusivamente las enfermeras/os. Esas de las que se
prescindirá a partir del 1 de enero de 2022.
Si las enfermeras están vacunando no podrá dedicarse con la
debida diligencia a atender las consultas de Enfermería y del cuidado de sus
pacientes, especialmente ingresados, crónicos, mayores, domicilios, etc.
El 1 de enero los
centros asistenciales públicos de la Comunidad de Madrid contarán con, al
menos, 2.000 enfermeras menos. Son las que tienen contrato Covid y que la
Comunidad de Madrid ha decidido no renovar a partir del 31 de diciembre.
“La falta de estas enfermeras, imprescindibles para el Sermas
por su carencia crónica de estas profesionales podrían provocar, además del
cierre de Unidades hospitalarias, la clausura total o parcial de centros de
salud”, explican desde el Sindicato de Enfermería en Madrid que considera que
“la situación, si empeora, podría derivarse en un caos asistencial con
pacientes demandando asistencia y Unidades hospitalarias, centros de salud y
consultorios locales, por ejemplo, funcionando parcialmente o, simplemente,
cerrados al no poder ofrecer asistencia sanitaria por falta de profesionales”.
La sanidad pública
madrileña, añaden desde SATSE Madrid, lleva años con déficit estructural de
plantilla de Enfermería que se palió parcialmente, a partir de marzo del año
pasado, con el refuerzo de enfermeras con contratos Covid. Esos que ahora el
Gobierno regional pretende eliminar sin ofrecer una alternativa viable, sin
aumentar las plantillas estructurales y sin dar una respuesta a las necesidades
sanitarias de los madrileños.
Desde el Sindicato de Enfermería se preguntan cuál va a ser
el argumento de la Consejería de Sanidad para explicar a los ciudadanos el
motivo por el que no se le atiende en un centro de salud o no disponga de cama
en un hospital cuando alguien la necesite. La realidad es que si no hay
enfermeras no hay cuidados, ni vacunas, ni consultas de Enfermería, … ni salud.
SATSE Madrid lleva meses reclamando la necesidad de que los
contratos Covid se incorporen a las plantillas estructurales de los hospitales
y centros de salud, que finalicen (de una vez por todas) las OPEs en proceso y
que los madrileños dejen de ser el farolillo rojo de cualquier estadística
cuando se habla de salud. Petición que
siempre cae en el olvido ya que, al parecer, la salud de los madrileños importa
poco o, simplemente, se deja a la improvisación cuando el problema de salud
aparece, entiéndase Covid.
Por último, desde el Sindicato de Enfermería se recuerda
que, si en materia económica la Comunidad de Madrid presume de ser el motor de
España, en sanidad lo hace en la carencia extrema de profesionales y que, lejos
de solucionarse, van a empeorar en los próximos meses.
“Lo peor es que cuando la Consejería decida volver a hacer
nuevos contratos, argumentará como ya lo hace, que no hay enfermeras/os
disponibles para ser contratados mientras otras regiones, como Cataluña, no
tiene problema en incorporar 600 nuevas enfermeras/os mientras aquí dicen que
no las encuentran. La diferencia es que en unas regiones cuidan de sus
enfermeras. Aquí, directamente, las echamos”, finalizan.
Sindicato de Enfermería – Madrid

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