El Grupo Popular censura la falsedad y el sectarismo de Mato y pide que empiece a ser el alcalde de todos.
La asociación Affinor, que presta asesoramiento y apoyo a
personas afectadas por fibromialgia, fatiga crónica, sensibilidad química
múltiple y Sjorden en los municipios del área sanitaria, reclama al
Ayuntamiento de Ferrol la cesión de un local.
La concejala del Grupo Popular Rosa Martínez, acompañada de
la presidenta de Affinor Elena López, acusó a Ángel Mato de ser un alcalde
impostor y de actuar con sectarismo. “Mato
es falso y sectario porque es capaz mirar a la cara a un representante de
un colectivo, levantar la mano en un pleno para quedar bien comprometiéndose a
solucionar su problema sabiendo que no lo va a cumplir y marginando a la
entidad durante dos años”, esto es lo que le sucede a Affinor.
La popular afirmó que “estamos
cansados de sus discursos apelando al diálogo y al consenso cuando él es el
primero que no escucha ni dialoga, a pesar de las peticiones de los grupos, de
los trabajadores municipales y del tejido asociativo”. Por mucho que Mato
repita que es una persona que dialoga sus hechos lo delatan, “ya se le ha caído
la careta, no engaña a nadie, ya sabemos que es un fraude”.
Lamentamos que Mato
esté más centrado en escucharse así mismo que en escuchar a los ferrolanos.
“Lo que está haciendo con Affinor no tiene nombre, solo quiere cansar a este
grupo de mujeres afectadas por la fatiga crónica haciendo el paripé de
enseñarles locales disponibles que ahora ocupan otras entidades, mientras ellas
siguen esperando”, añadió
La concejala del Grupo Popular Elvira Miramontes censuró también las
nulas políticas de juventud del gobierno de Ángel Mato. “En dos años y medio
cero iniciativas para nuestros jóvenes, la Casa de la Juventud no tiene una
programación estable y han eliminado programas como Ferrol Lidera y Conduce
Ferrol dirigidos a nuestros jóvenes”.
Miramontes recordó
que el artículo 48 de la Constitución Española establece que los poderes
públicos promoverán las condiciones para la participación libre y eficaz de la
juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural.
Según informan desde el Partido Popular de Ferrol, nuestra
ciudad cuenta actualmente con 12.000 jóvenes con edades comprendidas entre los
15 y 34 años, con diferentes niveles de formación y oportunidades desiguales
pero con una problemática común, aspiraciones similares, inquietudes e ideas
que aportar. Todos demandan que el Gobierno local atienda sus reivindicaciones
e iniciativas.
En la actualidad no cabe duda de que el ocio es un derecho humano básico, el cual está protegido de manera explícita a partir de la denominada segunda generación de derechos humanos. El artículo 24 de la Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce el descanso, al tiempo libre y a las vacaciones periódicas pagadas como un derechos humanos. El ocio es el tiempo libre que se dedica a actividades que no son el trabajo ni las actividades domésticas esenciales, un tiempo recreativo y motivador.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada y
proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre
de 1948, supone una verdadera innovación en lo que concierne a la protección
internacional de los mismos, hasta entonces ningún texto internacional había
recogido los llamados derechos de segunda generación.
La calidad de vida tiene sentido como un todo, pero se
materializa en distintos componentes: fisiológicos, culturales, económicos y
socio-políticos. Por lo tanto, la calidad de vida se hace realidad a través de
las distintas áreas de la vida, como son: salud, familia, vivienda, aspectos
económicos (ingresos, consumo…), trabajo, ocio, seguridad, participación, medio
físico y social, educación…
Debería saber el
señor Mato que La juventud es la etapa en la que las personas se preparan para
asumir las responsabilidades de la vida adulta, cuando se definen proyectos vitales
y se establecen prioridades y objetivos de futuro. Para ello es necesario que
dispongan de oportunidades estimulantes, de incentivos capaces de promover su
desarrollo personal y de comprometerles con el sostenimiento y la mejora de la
sociedad.
Nos interesa no sólo
una posibilidad de vida básica con mínimas y primarias necesidades cubiertas
sino una vida de calidad para todos, que incluye todo lo que puede llamarse
bioética, con el hombre en el centro como eje: mejora del trabajo y de las
condiciones laborables, humanización de la vida urbana, disminución de
burocracias y papeleos , nueva política de vacaciones e de entretenimiento ,
del tiempo libre o del ocio, menos esclavitud del reloj y del calendario,
protección de la naturaleza etc...
Los partidos han devenido en inútiles, cumplen funciones
distintas a las esperadas o simplemente no cumplen función significativa alguna.
Una gran mayoría de
los jóvenes, son apolíticos ya que no confían en los partidos. Los consideran
anticuados.
Así pues, el poder genera mucha adicción porque algunos políticos
se creen omnipotentes y omnipresentes
pero, cada persona tiene su propia forma de expresarlo. Piensan que todo gira en torno a ellos y que pueden hacer lo que quieran
sin rendir cuentas a nadie, ni siquiera a los de su propio bando. Tienen una
personalidad muy totalitaria. Hay veces en las que se pierde el rumbo y hasta
la referencia de los tuyos. Pero lo peor
viene cuando el poder se pierde. Cuando te planteas metas a largo plazo y
ves que las pierdes en un corto periodo de tiempo, es duro. Las personas con
adicción al poder, al igual que en otras, no sólo no reconocen el problema sino
que toda su vida gira en torno a conseguir ese poder, con pensamientos
obsesivos -que no una obsesión- y con tendencia al aislamiento. Se despreocupan
de otras facetas de su vida, como la relacional o la del ocio. Es importante en
estos casos concretos de políticos asumir la realidad, sea la que sea.
Tener ambición es
positivo para la adaptación del ser humano. Sin embargo, cuando esa ambición
está mal definida y está basada en el egoísmo y en el beneficio propio, se
vuelve perjudicial.

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