Seguidores

El ayuntamiento de Ferrol se olvida de Canido

El Ayuntamiento de Ferrol informaba el 18 de agosto  sobre la puesta en marcha de una actuación para renovar la señalización viaria que necesita adaptarse a la nueva normativa, ya que este año entró en vigor a modificación del reglamento general de circulación que establece nuevos límites de velocidad en las zonas urbanas, concretamente de 30 kilómetros a la hora.

La concejala de Obras, Ana Lamas, explicaba que, además de esa adaptación, se va a acometer el pintado de marcas horizontales en puntos donde están deterioradas, con el objetivo de “incrementar la seguridad de conductores y peatones”.

Así, la reposición de la señalización vertical y horizontal se acometerá en puntos de los barrios de O Inferniño, Catabois, Ultramar, San Xoán, Canido, Esteiro y Caranza.

El importe de los trabajos, que se desarrollarán en un plazo de un mes, añadía.

Pero en el ayuntamiento se olvidan de Canido. ¿Será debido a  que a la concejala de obras Ana Lamas y al concejal de tráfico, German Costoya, les parecen insuficientes los votos de los vecinos de Canido al PSOE ferrolano?

Así pues, Ferrol aspira este año a una recaudación millonaria en concepto de multas de tráfico. El Concello triplica las previsiones económicas de los últimos ejercicios y en el borrador de los presupuestos para el 2021 cifra en 2,2 millones de euros las expectativas de ingresos por infracciones a la ordenanza de circulación.

El multamóvil no se parará. «No tenemos la más mínima intención», aseguraba  el concejal de Seguridade e Tráfico, Germán Costoya en un diario local. Y apelaba a motivos de «responsabilidad». Las infracciones perseguidas «si son calificadas como graves, por algo será: ponen en riesgo al resto de usuarios de la vía»

En la  Calle Atocha siguen sin tomarse soluciones. Los vehículos  siguen circulando a gran velocidad, una calle estrecha y sin aceras en medio de dos colegios, el colegio Cruceiro de Canido y el Colegio San Rosendo. En este sentido los vecinos de Canido opinan que “la instalación de bandas sonoras, para proteger al vecindario son una necesidad urgente”. “Lo peor es que encima te increpan. Las motos y los coches pasan a toda velocidad y cuando les dices algo te insultan…” explican vecinos de la calle Atocha. “Yo cada vez que salgo por mi puerta, que está en esa calle sin acera, tengo que asomar la cabeza antes para mirar si viene alguien. No hay espacio para pasar si viene algún coche. Y, además, imagina el peligro de algún niño que salga sin mirar, aunque sólo sea para dar un paso fuera del portal ya corre peligro”, resiente un vecino.

Hace pocos días una señora estuvo a punto de ser arrollada por un vehículo que pasaba a gran velocidad por una calle estrecha y sin aceras.

Los vecinos de la calle Atocha seguimos esperando una respuesta útil y que verdaderamente nos aporte una solución real a nuestros problemas antes de que ocurra una desgracia.

Aumentos de sueldo, salarios, dedicaciones exclusivas, coche oficial… estas son las prioridades de los políticos mientras algunas ciudades continúan poco a poco irremediablemente su declive. Políticos que no vienen a servir y sí a servirse. Políticos de usar y tirar sin idea de ciudad, sin interés por ser el mejor, sólo figurones que quieren llegar y subir rápido al siguiente puesto…

Nuestros políticos no deben olvidarse que fueron elegidos para dignificar la política y para buscar los caminos derechos y precisos que lleven a la resolución de los conflictos. Sin embargo, no solo se pelean los del mismo partido (a veces, ni se saludan) sino que, además, entre los socios de gobierno “la mala baba” hace su aparición.

En su vanidad reprimida, intentarán convencernos de las bondades de sus medidas y de lo bien que lo hacen, como si la gente fuera boba y ciega y sin criterio alguno. Lo malo es que todos ellos actúan de igual manera, independientemente de las siglas y de la situación en que se encuentran: derecha, centro, izquierda

El BNG de Ferrol también reclamó el pasado mes de septiembre al gobierno local que atienda las demandas de los vecinos de Canido en relación con la presencia de jabalíes en la zona. Para la formación nacionalista, resulta lamentable que ni el Concello ni la Xunta tomen medidas y que no exista un control por parte de la administración y apuntaba que la presencia de estos animales se traduce «en colleitas esnaquizadas», además de poner el riesgo la seguridad de los viandantes. El BNG sostiene que el gobierno local debería de limpiar los espacios abandonados que favorecen la presencia del jabalí e instar a la Xunta a actuar en el control de la camada existente en la zona de Canido.

Algunas de las quejas en los medios locales de  los vecinos y afectados del barrio de Canido fueron, entre otras, los desperfectos causados a huertas y terrenos de particulares y los incidentes ocasionados a paseantes y conductores, con especial incidencia en las calles Celso Emilio, Cangrexeiras o la Estrada Alta do Porto.

Entre las personas asistentes a la reunión mantenida decidieron reclamarle al concello la limpieza de las fincas de la zona e que faga as xestións oportunas con Medio Ambiente da Xunta para buscarlle outro lugar onde non sexan un risco para as persoas.

La política es, en última instancia, el arte o la ciencia de llegar al poder y/o de conservarlo; y muchas veces a cualquier precio. La competencia es dura y pura, y ahí se llega negociando, logrando alianzas, aprovechando oportunidades y rentabilizando debilidades del contrario; dejando a un lado todo lo que no sea posible en ese momento; cediendo y exigiendo; denunciando y haciéndose el de la vista gorda; callando verdades cuando no es aconsejable; moderando el discurso a lo políticamente correcto; sacrificando peones y compañeros de campaña cuando puede estar en peligro la credibilidad del líder, del partido o del gobierno, etc. Aunque nos pudiera parecer muy crudo, esa es la realidad; ese es el modus operandi de los partidos.

Así las cosas, vemos como en los partidos  siguen existiendo enchufados que al único tribunal al que probablemente llegarán a enfrentarse en su vida será de carácter judicial, no de méritos… Alguno de nuestros políticos ya tiene varias condenas, una por injurias a un juez y otra relacionada con su profesión. Pero eso sí,  cobrando 55.000 euros brutos al año en un puesto de confianza...

Los políticos honrados se quitan de en medio cuando cae sobre ellos la sospecha.  Si los que nos gobiernan necesitan una integridad ética indiscutible, la misma integridad necesitamos los gobernados, y si no, ¿qué hacemos cada cuatro años, dando nuestro voto de confianza a quien sabemos que nos está engañando y lo va a seguir haciendo de nuevo?

 

Comentarios

Entradas populares