Venancio Salcines elige como ejemplo para la mina de Touro el proyecto extractivo más peligroso de Europa.
“Toro es un ejemplo perfecto de malas prácticas tanto en la
gestión de residuos de la antigua finca como en la planificación urbana. Es
inexplicable ver cómo se han construido edificios públicos sobre acuíferos y
suelos contaminados, poniendo en peligro la salud de las personas que los
utilizan. Es necesario actuar cuanto antes para regenerar la zona ”-dijo el
diputado provincial de Marea Atlántica Alberto Lema-.
La Asociación O Batán
Cornado critica duramente el apoyo del economista Venancio Salcines a la reapertura de la mina de Touro. En un
comunicado, el colectivo acusa al profesor universitario de adoptar una postura
paternalista e ignorar la realidad de la comarca.
Según
la hemeroteca parece que a Venancio Salcines el pasado le juega una pasada…
José Venancio Salcines Cristal al, director general de la
universidad privada CESUGA y actualmente contratado como asesor por Atalaya Mining, ha sido un consejero
polémico en el pasado y tuvo que dimitir como concejal de Hacienda y
Comercio del ayuntamiento coruñés de Cambre en 2009 al cargar al consistorio casi 2.800 euros en
más de 70 facturas entre las que se encontraban, según publicó en su momento el
diario La Opinión de A Coruña «un
café de 1,7 euros, un helado de la Colón de 3 euros y una cuenta del Opencor de
38,5». Con
sorna, el diario remarca que José Venancio Salcines Cristal, por aquel
entonces, ya no era mileurista: «Es profesor de la Facultad de Económicas y
presidente de la Escuela de Finanzas, pero pasa un helado de tres euros de la
Colón para que el Ayuntamiento de Cambre se lo abone porque, en un día de
calor, decidió que su consumición estaba dentro de su labor como representante
ciudadano.
“Parece escandaloso
que el concejal responsable de Economía municipal proponga la elaboración de un
código de ética cuando se lleva toda la legislatura teniendo comportamientos
profundamente inmorales ”, llegó
a declarar a la prensa el concejal Nicolás Cubeiro .
La denominada Presa de Riotinto, integrada por tres balsas
mineras (Gossan, Cobre y Aguzadera) en 2019 llegó a los 204 millones de metros
cúbicos de lodos tóxicos. Según los expertos y siguiendo las directrices de las
Guías Técnicas del Ministerio de Medio Ambiente y los estudios de correlación
vertido/volumen elabordados por CSIC y IGME, el vertido por rotura podría
alcanzar los 70 millones de metros cúbicos, unas 30 veces el registrado durante
la catástrofe de Aznalcóllar y unas 7 veces el de Brumadinho, que provocó un
desastre ambiental sin precedentes en Brasil y dejó un total de 270 muertos.
Entidades sociales y expertos internacionales consideran que
las balsas mineras de la mina de Riotinto pueden suponer una auténtica bomba de
relojería a nivel continental con capacidad para superar ampliamente la
catástrofe sucedida en Aznalcóllar en 1998.
Para asociaciones como Mesa de la Ría y Ecologistas en
Acción, un posible accidente en Riotinto podría suponer una catástrofe a gran
escala «por las característica geográficas y demográficas» aguas abajo de la
Presa, dado que la instalación de Atalaya Mining «reúne las condiciones para
una rotura por licuefacción», tal como sucedió en el accidente brasileño, lo
que podría provocar «una debacle ecológica y económica» en Huelva y el Golfo de
Cádiz con un vertido 2.000 veces superior al del Prestige suponiendo a día de
hoy el proyecto minero más peligroso de Europa.
Obviando estas circunstancias, el economista y «senior
advisor» de Atalaya Mining Venancio
Salcines ha presentado a modo de «influencer»
en sus redes sociales un viaje a la mina de Riotinto prometiendo un serial por
entregas sobre las virtudes de la explotación, haciendo referencia a que las
instalaciones mineras «no tienen una mota de polvo»
Para Venancio Salcines, las instalaciones mineras
de Riotinto «no tienen una mota de polvo» y son el mejor ejemplo para la mina
de Touro.
Según recoge El Correo,
Salcines estima que la mina reactivará la economía local y que las dificultades
medioambientales, motivo por el cual la Xunta tumbó el primer proyecto, son
subsanables. "Sabéis cuánto cuesta crear un puesto de trabajo en la
Galicia vaciada? Un mundo. Y yo no quiero verla abandonada. Quiero volver a ver
niños paseando por nuestras corredoiras", argumenta.
Desde la Asociación O
Batán Cornado le responde que "sorprende ler como un economista, que
se considera a sí mesmo como prestixioso, caricaturice a nosa comarca como un
lugar baleiro e dependente dunha suposta actividade mineira que nin siquiera
viviron os que hoxe teñen máis de 30 anos. O que sí viviron foron os pasivos
ambientais en forma de contaminación salvaxe".
Así es, en las
sociedades capitalistas aquello que produce beneficio económico es prioritario
frente a lo que beneficia a las personas. Y muchas veces ambas cosas no coinciden.
Según Shiva (física,
filósofa y escritora india. Activista en favor del ecofeminismo, recibió el
Premio al Sustento Bien Ganado —también llamado Premio Nobel Alternativo—, en
1993.) , las sociedades humanas se
mueven dentro del funcionamiento de tres esferas económicas: la economía de la
naturaleza, la economía de la supervivencia y la economía de mercado. Ésta
última ha crecido exponencialmente a costa de las otras dos, que no han hecho
más que disminuir y deteriorarse. El problema es que ellas son la base de la
última, pues conforman la economía de la vida.
La antigua mina de
cobre de Galicia situada en el Concello de Touro, a escasos kilómetros de
Santiago de Compostela, frenó su actividad a finales de los 80, tras quince
años de funcionamiento. Sin embargo, el aumento del precio de las materias
primas ha provocado que sus reservas llamen de nuevo la atención, ahora de las
multinacionales de la minería.
Según Henrique Lijo. Ecoloxistas en Acción de Galicia. Revista Ecologista nº 100:” Las consecuencias socioambientales podrían extenderse mucho más allá de la comarca de Arzúa. Se teme que los residuos pudiesen alcanzar al río Ulla, uno de los caudales más importantes del País, parte elemental del ecosistema de toda la Ría de Arousa. La recuperación del salmón en las aguas del Ulla, así como los bancos de marisqueo y pesca de la ría se verían, sin duda, afectados. Esta posibilidad ha puesto en pie de guerra a varias cofradías de las Rías Baixas, que ya han manifestado su oposición al proyecto minero. Los consistorios de 42 localidades han aprobado también mociones en contra, y todas las organizaciones ecologistas, así como la mayoría de las organizaciones sociales, han rechazado la reapertura.” “Además, afectará al Camino de Santiago a su paso por el municipio de O Pino, a solo 300 metros del área, además del grave impacto ambiental, económico y paisajístico. La mina eliminará 341 hectáreas forestales y 150 de cultivos y vegetación. Las extracciones de minerales liberan polvo y otros gases tóxicos al medio ambiente, que se originan en las explosiones que rompen las rocas. Estos gases pueden generar graves problemas respiratorios a los seres humanos y animales que habitan las zonas próximas. Además, son gases que pueden subir a la atmósfera y ser causantes del efecto invernadero, contribuyendo al cambio climático y a sus terribles consecuencias."
Según un estudio de
la empresa Ayesa, si las balsas que contienen los lodos de la mina se
rompieran, como ocurrió en Aznalcóllar, podría afectar a zonas pobladas de los
municipios de Gibraleón y Huelva, "que podrían ser inundadas por una
onda de vertido tóxico de hasta cinco metros, no descartándose la pérdida de
vidas humanas".
Según otro estudio recogido por Ecologistas en Acción,
"se podrían derramar 66,28 millones de m3 de lodos tóxicos (en
Aznalcóllar se derramaron 6 millones). Los lodos caerían desde alturas de
entre 46 y 64 m (según el punto de rotura), al arroyo Rejoncillo y/o al
barranco de la Aguzadera, y en poco más de 30 minutos llegarían al río Odiel,
llegando al mar y pudiendo afectar a las costas de Doñana".
El
mundo el mar también se opone a la reapertura de la mina de Touro: hasta siete cofradías de pescadores, diversas
agrupaciones marisqueras e incluso el Consello Regulador do Mexillón han unido
sus fuerzas a la Plataforma en Defensa
da Ría de Arousa y numerosos colectivos de los ámbitos ambiental y social
de Galicia en su contundente rechazo al plan industrial que Atalaya Mining y Explotaciones Gallegas
pretenden desarrollar a través de la mercantil Cobre San Rafael.
Las consecuencias socioambientales podrían extenderse mucho
más allá de la comarca de Arzúa. Se teme que los residuos pudiesen alcanzar al
río Ulla, uno de los caudales más importantes del País, parte elemental del
ecosistema de toda la Ría de Arousa. La
recuperación del salmón en las aguas del Ulla, así como los bancos de marisqueo
y pesca de la ría se verían, sin duda, afectados. Esta posibilidad ha puesto en
pie de guerra a varias cofradías de las Rías Baixas, que ya han manifestado su
oposición al proyecto minero. Los consistorios de 42 localidades han aprobado
también mociones en contra, y todas las organizaciones ecologistas, así como la
mayoría de las organizaciones sociales, han rechazado la reapertura.
La realidad minera de Riotinto no debe ser abordada tan sólo
desde un interés economicista, sino que, una perspectiva interdisciplinaria,
conducirá necesariamente a preguntarse por los estilos de vida y modelos de
desarrollo más pertinentes para que la vida abunde en esos territorios. El
Magisterio invita a discernir en profundidad la situación para no caer en
excesos. Tanto así que incluso en 2012, la Conferencia Episcopal Colombiana se pronunció
sobre este tipo de fenómenos, sus
riesgos y posibilidades, y brindó advertencias que deberían ser tenidas en
cuenta: “no es aceptable un modelo de riqueza para hoy y pobreza para mañana”
“uno de los más grandes desafíos de las religiones contemporáneas es saber
responder a la crisis ambiental”
La industria minera y las industrias relacionadas a esta…
emiten los principales gases, partículas sólidas y liquidas retenedores de
calor a la atmósfera. Mientras que los contaminantes sólidos incluyen polvos
originados por acción de las voladuras y/o disposición de residuos sólidos en
escombreras y/o relaveras, los contaminantes gaseosos con trazas químicas orgánicas
e inorgánicas derivan especialmente de procesos termoquímicos (explosivos),
transformación y procesamiento de minerales, oxidación y/o descomposición de
los desmontes sólidos y desechos líquidos, escapes de vehículos y aquellos
liberados duranteprocesos como la quema de escorias y/o residuos tóxicos y/o
residuos no tóxicos
Alirio Cáceres
Aguirre (Ing. Químico Ecoambientalista, Esp.Educación, Magister Teología
(Diacono Ecoteólogo Gestor Ambiental) afirma que el problema ecológico no es solo biológico,
técnico o político; es una cuestión de
cultura y, como tal, está inscrita en un paradigma de civilización. Este
paradigma se basa en la economía de materiales (extraer, transformar,
comerciar, consumir, descartar). Los gobiernos (ya sean de derecha, centro o
izquierda) se empoderan en el mercado con una lógica extractiva. Es decir, quitar utilitariamente los
“recursos” de la naturaleza para optimizar el capital. No hay cambios
fundamentales frente al antropocentrismo depredador. Entonces, solo cambios sutiles
sobre quién toma el control (nacional o extranjero; el Estado o empresa
privada) y cómo orientar las utilidades del negocio (reinversión social;
especulación financiera; modelo de acumulación de capital). “Eventos como la COP-20 (La COP20 es una reunión global
de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) indican que existe la necesidad de un gran
pacto planetario para preservar la vida. Es una alianza con la naturaleza de la
que formamos parte. Desde esta perspectiva, se requiere una plataforma legal
sustentada en la ética ciudadana y una cultura ambiental. Como esto no se puede
lograr de la noche a la mañana ni se puede decretar a nivel universal, existe
la necesidad de fortalecer los procesos territoriales locales con referencia a
la región, basados en el respeto y adaptación a la estructura ecológica
principal, ajustando el consumo responsable y adoptando hábitos ambientales
sostenibles” añade
Este flagrante
desprecio por la Tierra y por las personas que habitan en ella no sería
tolerado si las voces de quienes están siendo afectados no fueran silenciadas
por quienes con influencia política tienen intereses financieros vinculados a
las operaciones mineras.
Una buena parte del
bienestar que crea un modelo económico que ignora las dinámicas naturales y la
equidad entre personas es engañoso. El progreso y el éxito económico en
nuestro sistema cultural se suele medir por la cantidad de actividad económica
en el mercado que tiene un país, ignorando los costes físicos y sociales reales
de la producción y de la reproducción.
Hay una alianza
nefasta entre tecnología y economía que idolatra el capital y atropella los
derechos humanos.

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