Venancio Salcines dice que quien construye el discurso antiminas “tiene a su espalda muchos años de oficio, y la sangre fría como el hielo”
Conocerán el dicho que titula esta entrada y que viene a
significar que algo escrito, dicho o, sencillamente, planeado no tiene porque
luego poder llevarse a la realidad con éxito. Vamos, que todo es más fácil de
contar o escribir que de hacer. Al parecer este dicho se remonta a la época de
las batallas entre Carlos V y Francisco I de Francia. Este segundo envió una
declaración de guerra al primero, tomando como aliado a Enrique VIII de
Inglaterra. En la respuesta a la declaración de guerra, y en perfecto francés,
Carlos V escribió este dicho.
Afirma Venancio
Salcines en su muro de Facebook: “En la polémica de la Mina de Touro
descubro, con asombro, los continuos intentos de manipulación. Los había visto
en la lucha partidista, pero nunca de modo tan exagerado y descarnado. Es mentira tras mentira, eso sí, siempre
sustentado en algún elemento que le da verosimilitud. Ignoro quien construye su discurso, pero desde luego tiene a su
espalda muchos años de oficio, y la sangre fría como el hielo”
Me pregunto si no
tendrá la sangre más fría que el hielo quien carga al consistorio casi 2.800
euros en más de 70 facturas entre las que se encontraban, según publicó en su
momento el diario La Opinión de A Coruña «un
café de 1,7 euros, un helado de la Colón de 3 euros y una cuenta del Opencor de
38,5». Con sorna, la opinión de coruña remarca que José Venancio Salcines
Cristal, por aquel entonces, ya no era mileurista: «Es profesor de la Facultad
de Económicas y presidente de la Escuela de Finanzas, pero pasa un helado de
tres euros de la Colón para que el Ayuntamiento de Cambre se lo abone porque,
en un día de calor, decidió que su consumición estaba dentro de su labor como
representante ciudadano.
“Café y tapa. Café,
tapa de tortilla, zumo de piña, caña, corto, bocata vegetal, menta poleo... hay
decenas de facturas que apenas sobrepasan los diez euros, pero que se repiten mes tras mes. Al desayuno, de
aperitivo, a la merienda y, las menos, en horario nocturno. Hay una factura de
las 21.42 la noche con un combinado, una clara y una tónica. Dos cafés en
Matogrande, dos euros. Dos irrisorios euros que no salen de su bolsillo sino
que pagan los cambreses.” Añade
la Opinión de Coruña
Manuel
Marante del partido galeguista lamentaba que el Gobierno municipal sólo actuaba a raíz de que LA OPINIÓN publicó las
facturas de Salcines: "Si no me
pillan, vale; si me pillan, lo devuelvo” Así pues, PP, IU y Partido Galeguista consideraban insuficiente que el
edil de Hacienda devolviera los 3.000 euros.
Por más rico que sea,
un hombre no puede conservar por siempre sus bienes, ni salvarse por ellos. Por
eso, la misma gran riqueza se termina convirtiendo en angustia en la noche:
¿Qué es lo que tienes? ¿Qué es lo que puedes dar?
Afirma también
Salcines en las redes sociales: “Los
partidos marxistas tienen siempre una característica, también compartida por
los de carácter fascista. Se podría decir que es algo que une a las fuerzas
políticas más radicales”
Aquellos que nos acusan de comunistas y populistas son los mismos que pervierten el Evangelio
con sus doctrinas y destruyen la santidad en este mundo. Aquellos que se escudan en sus cargos para dilapidar los bienes comunes
y gustan de sentarse en los primeros lugares, viven el Evangelio como una
ideología que debe ser extendida e impuesta, haciendo en el camino peligrosos
compañeros de viaje que les otorgan prebendas mientras saquean el bien común. El
día en que os persigan es un día de gozo y alegría porque nuestra recompensa
estará en el cielo, también lo será cuando nos llamen comunistas y populistas,
estemos tranquilos porque eso mismo lo sufrieron los profetas, y Jesús.
Por otro lado, Maria
Bastida explicando la importancia de la minería para el desarrollo
económico argumenta: “Nos falta
confianza en las empresas, sobre todo en aquellas que tienen experiencia en las
explotaciones y capacidad de innovar y diseñar tecnologías que permitan la
explotación de viejos yacimientos con criterios ecosostenibles. Confianza
en los gestores públicos, que tienen los criterios de control necesarios que
permitan asegurar que las explotaciones siguen criterios medioambientalmente
responsables. “Debemos dejar a nuestros herederos un medio en el que vivir,
pero también medios de subsistencia. Sentido y sensibilidad, sí; pero también
sensibilidad con sentido. Recientemente
nos estamos percatando del inmenso riesgo que corremos cuando nuestras
industrias tienen una alta dependencia de recursos externos, donde otros países
controlan el origen de las materias primas y las cadenas de suministro. En
estas condiciones, asumen también el control del desarrollo industrial, sus
ritmos y, a medio plazo, la economía global”
Sin
embargo, el colectivo dependiente de Cobre San Rafael corrige a su propia
empresa, que tan sólo hace unos días aseguró en ED Galicia que la
reapertura del proyecto crearía «más de 1.600 empleos» y 2.500 millones de
euros de inversión.
Sobre esto, en fechas recientes la Plataforma vecinal
Cornado Mina Non denunció que tanto Atalaya Mining como Explotaciones Gallegas,
a través de la asociación de su filial, la «Asociación de Trabajadores Mineros
Touro-O Pino», estaban haciendo un ejercicio de «minería-ficción» para incautos
con su permanente baile de cifras sobre la mina de Touro.
Así, recordaron que
el pasado tres de marzo los números ofertadas por la minera en un diario Gallego eran de 400 empleos y 200 millones de inversión. Ahora, la
asociación instrumental de Cobre San Rafael habla de 1.000 empleos y 300
millones de euros de inversión en su último comunicado tan sólo once días
después de hacer referencia a 1.600 puestos de trabajo.
La nueva tecnología protege al medio ambiente. Pero las fotografías tomadas a lo largo de
la cadena montañosa que atraviesa Centroamérica encerrando valiosos minerales
no dejan la menor duda del engaño que quieren imponer quienes pregonan los
efectos protectores de la nueva tecnología. Maquinaria de enormes
proporciones se emplea para desmontar enormes cerros hasta convertirlos en un
desierto. Afirma Juan Hernández Pico
Jesuita guatemalteco: “Las
mineras nunca reforestan los cerros arrasados. Las mineras deshidratan las regiones donde explotan” Usan enormes
cantidades de agua en sus operaciones. Las rocas extraídas se bañan con
agua y cianuro para desprender el oro de los demás minerales. Sólo en Estados
Unidos las empresas mineras contaminan 27 mil millones de galones de agua al
año y el tratamiento para purificar esa cantidad de agua cuesta 67 mil millones
de dólares año tras año. En
Centroamérica las aguas usadas en la minería no se purifican y continúan
contaminadas para siempre. La minería viola los derechos a una vida digna y
sostenible, a la salud, la vivienda, y a saber la verdad y decidir si se quiere
o no esa industria en los lugares donde se ubican las minas.
La minería es también un problema de cosmovisiones
contrapuestas, como decía Celinda Berta Pérez González, indígena mam de San
Miguel Ixtahuacán: “La extracción del
oro es como la extracción del corazón sagrado de la tierra. La Madre Tierra
está sangrando. La Tierra es muy importante para nosotros, porque es lo que nos
da vida. La Madre Tierra está llorando. Se está matando a Dios, porque en la
Naturaleza está su cara. ¿Nos gustaría que a nuestra madre la tengan así,
desnuda frente a todos?”
En las oficinas del Consejo Pontificio de Justicia y Paz se realizó una reunión entre autoridades de la
Iglesia católica y gerentes de varias de las principales empresas mineras del
mundo. Participaron Cáritas Internacional, ONG
como Oxfam América y miembros del Consejo. En la reunión se leyó, en nombre
del Papa Francisco, una carta
fechada el 3 de septiembre. Decía: “Las
industrias extractivas se perciben, no siempre sin razón, como injustas
explotadoras de recursos y poblaciones locales, sirviéndose incluso de la
esclavitud y de la expulsión de poblaciones enteras. Un antiguo proverbio
israelita dice así: “Los padres comieron
agraces y los hijos tuvieron dentera” (Jeremías
31, 29). Este aviso tiene validez perenne. No sólo alude a la complejidad
de las cuestiones éticas, que no se resuelven.
El científico estadounidense experto en balsas mineras Steven
H. Emermand calificó de
"locura" y "posible
maldición para las generaciones futuras" el proyecto de la mina de Touro-O
Pino en aspectos como su cercanía a menos de 200 metros de núcleos de población
y el diseño de las balsas de lodos.
Fácilmente con una respuesta válida para todas, sino que además
nos recuerda la seriedad de las acciones humanas. La minería, como muchas otras actividades industriales, lleva consigo
consecuencias ecológicas y sociales que traspasan las fronteras nacionales y se
transmiten de una generación a la siguiente.
Para poder hacer valer estas consecuencias, gravísimas en
cada país, es absolutamente necesario tomar muy en serio la lucha por una
democracia blindada legalmente a favor de los intereses de las mayorías y cada
vez menos permeable a la corrupción del soborno.
¡La minería es una de
las industrias en donde se ve más claro el carácter salvaje del capitalismo! Karl
Marx decía que el capital es trabajo muerto que, como un vampiro, chupa la
sangre del trabajo vivo.
El Libro de la
Sabiduría de la Biblia, al criticar la idolatría, dice algo similar: “Ningún
hombre puede modelar un dios semejante a él. Siendo mortal, produce con sus
manos impías un ser muerto, pero él vale más que los objetos que adora, ya que
él tiene vida, pero éstos jamás” (Sabiduría 15: 16–17). Este ídolo, falso dios,
exige sacrificios humanos: jornadas más largas para gastarlas en las fábricas,
pero también en los recorridos en camión o en automóvil particular; amaneceres
y atardeceres hermosos que no son disfrutados por la prisa que tiene el capitalismo;
sinfonías de pajarillos que son apagadas por el ruido de nuestro trajín.
Sin una democracia
real, con independencia de poderes y en camino hacia la liberación de la
corrupción -sobornos, chantajes, compra
de conciencias- la lucha por mantener la Madre tierra protegida de la
devastación que produce la minería será una lucha muy dura y cruel entre
poblaciones dispuestas a la resistencia y multinacionales que compran a
funcionarios públicos. En uno de los últimos párrafos de Laudato Si’ leíamos: «Hace
falta la consciencia de un origen común, de una pertenencia mutua y de un
futuro compartido por todos. Esta consciencia básica permitiría el desarrollo
de nuevas convicciones, actitudes y formas de vida. Se destaca así un gran
desafío cultural, espiritual y educativo que supondrá largos procesos de
regeneración«. ¡Ojalá estemos en vías de cambiar la cultura consumista, decir
adiós a la era de la estupidez y vivir una verdadera revolución ecologista!
¡El Dios verdadero es el que se opone a Mamón!

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