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La mina de Touro en Asturias: beneficio económico para unos pocos, desastre ambiental para todos

La plataforma vecinal Cornado Mina Non señala que la reapertura de la mina de Touro puede suponer una amenaza para sectores productivos básicos como el agroganadero o el turístico, y que la asociación instrumental de Cobre San Rafael ha puesto de ejemplo para el proyecto el plan extractivo «más contaminante de Asturias».

De las diligencias practicadas por la Fiscalía de Medio Ambiente asturiana, que se han dado a conocer este año, se ha sabido que el río Cauxa, tributario del Narcea, viene soportando a su paso por las instalaciones mineras la emisión de sustancias consideradas como peligrosas atribuibles a Kinbauri España S.L. -actualmente bajo la denominación de Orovalle Minerals S.L.- y que en algunos casos los niveles de elementos especialmente tóxicos como el selio y el arsénico sobrepasan cualquier nivel razonable suponiendo una amenaza para la salud humana y el medio ambiente.

Por otra parte, desde el colectivo de la plataforma vecinal Cornado Mina advierte que la mina de Touro puede afectar a sectores productivos básicos como el agroganadero o el del turismo sostenible que son «en todos los casos incimpatibles con la elevada contaminación de ríos y acuíferos de toda la comarca provocada por la minería del cobre, la misma que ahora pretende disfrazarse de verde».

Afirma el teólogo brasileño Leonardo Boff:Todo pecado implica una ruptura: una ruptura consigo mismo, una ruptura con el otro y una ruptura con la Casa Común. Esto es, con las condiciones previas que permiten la vida. Si agredimos a la Casa Común, destruimos la base físico-química de la vida, estamos impidiendo la vida, que es el don más grande de Dios. Entonces, es un pecado contra los hijas e hijas de Dios y contra el Dios mismo que es el Creador”. “un pecado también porque no cumplimos nuestra misión que está muy clara en Génesis 2, que Dios nos puso en el jardín, el Edén, para cuidar de ese jardín. Nosotros no lo estamos cuidando, estamos desobedeciendo a Dios. Entonces, esa desobediencia a Dios y que afecta la naturaleza es un pecado ecológico”. Añade

La pandemia es un contraataque de la madre Tierra contra un tipo de humanidad que la sigue amenazando, destruyendo. Esta humanidad ha creado muchos valores, pero también la posibilidad de autodestrucción.

"El capital financiero y sus bancos y empresas transnacionales controlan las economías, la explotación de la naturaleza y los gobiernos. Ellos son los culpables y nunca ofrecerán soluciones reales. ¡Sólo quieren un capitalismo verde! Y las instituciones internacionales del sistema de Naciones Unidas han fracasado", asevera el pronunciamiento de la Asamblea Internacional de los Pueblos. Con la Covid-19 estamos delante de una emergencia extrema, que afecta a todo el planeta, consecuencia de una profunda erosión ecológica causada por la voracidad de las grandes empresas que buscan exclusivamente el lucro material con el derribo de las selvas, el extractivismo, la expansión de monoculturas como la de la soja o la cría de ganado y la excesiva urbanización del mundo entero.

"Nos encontramos en un momento decisivo para la supervivencia humana y para la biodiversidad de nuestro planeta. Existe una grave crisis ambiental y de salud pública, provocada por los crímenes que se cometen continuamente por el afán de lucro", advierten también las organizaciones internacionales.

Un ambiente saludable ayuda al evangelio. Elena White se refirió al “Evangelio de la salud” e indicó que un medioambiente saludable promueve la salud. Al referirse al aire puro, los rayos del sol, las preciosas flores y los árboles dijo que “la naturaleza es el médico de Dios”.  “Las cosas de la naturaleza son bendiciones de Dios. Fueron provistas para dar salud al cuerpo, mente y espíritu”.

Dos caminos se ramifican frente a nosotros: uno popular y fácil que va hacia la devastación, y otro más desafiante se dirige hacia la vida. Hemos visto que la iglesia al considerar la protección del medioambiente, ha tenido dificultades para decidir qué camino y papel adoptar. La proclamación del Evangelio es la primera tarea de la iglesia. El cuidado de la creación es la segunda. Romanos 8:21 afirma que la naturaleza será liberada cuando Jesús vuelva. Las buenas nuevas son también para la creación.

Finalmente, el modo en que cuidemos la creación guarda correlación con la forma en que seguiremos cuidando el Edén restaurado.

Por consiguiente, ¿cómo vivimos? El cuidado de la creación con seriedad y simplicidad, debería ser un estilo de vida. El costo de ser negligentes o abusivos es alto; la paga por cuidarlo es indudablemente generosa y eterna.

No debemos olvidar como las  Fábricas cerradas, autopistas vacías, calles desérticas… son estampas que se repetían en todo el mundo a medida que la pandemia de coronavirus avanzaba inexorablemente. El parón brusco de las actividades humanas tiene, paradójicamente, un gran beneficiado: el medio ambiente. El descenso de la cantidad de desplazamientos en vehículos a motor, la disminución de la producción industrial y el consumo se traduce en menos contaminación, aguas más limpias y cielos más claros.

Según datos del consistorio de la capital de España, la ciudad había reducido considerablemente los niveles de contaminación atmosférica. Los datos facilitados diariamente por el Sistema de Vigilancia de Calidad del aire del Ayuntamiento de Madrid no dejaban lugar a dudas: durante los primeros días de confinamiento, los cinco distritos de la ciudad cotaban con medidas catalogadas dentro de la categoría “muy bueno” del índice de calidad del aire. Por su parte, en Barcelona los datos de la Generalitat indicabann que las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) se redujeron a la mitad tras solo tres días de confinamiento.

Afirma el teólogo colombiano Alirio Cáceres “La pandemia por el coronavirus ha rasgado “el velo del templo” y ha puesto al descubierto otras pandemias que amenazan la vida. Con ellas convivíamos, pero eran imperceptibles. O tal vez simplemente las ignorábamos en una actitud indiferente e indolente.” “Sabemos que Jesús está llorando conmovido ante la tumba de su amiga, la “Casa Grande”. Muy probablemente el hedor sea espantoso. Se han corrompido hasta nuestras conciencias. Y ya ha pasado mucho tiempo. Pero la misma voz que calmó la tempestad en medio de las aguas, resuena para liberarnos de mortajas y hacernos caminar. No hay duda que lo hará.” Añade

En palabras de Eduardo Perero, responsable del Área de Economía Circular y Agua de Fundación Conama, es el momento de pensar en la reactivación de la economía “en clave ambiental” y extraer las mejores conclusiones posibles de esta crisis sanitaria para impulsar una sociedad “más sostenible, adaptativa, resiliente, descarbonizada, circular y que sea capaz de conservar los servicios ambientales que ofrece la biodiversidad de nuestros ecosistemas”.

 

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