El Ayuntamiento de Vimianzo retira sus fondos de Abanca
El Ayuntamiento de Vimianzo, a través de su alcaldesa, Mónica
Rodríguez, ha decidido de forma inequívoca retirar los fondos del
depósito de crédito de la entidad Abanca y repartirá el importe entre el resto
de oficinas de la zona.
Así prosigue la pequeña batalla entre la alcaldesa de
Vimianzo y sus homólogos de Zas y A Baña, contra el cierre de las sucursales de
la entidad rescatada.
"No sería
coherente continuar con los servicios de Abanca tras el abandono de esta
entidad con nuestro rural y el resto de Galicia", dijo Rodríguez, quien
recibió el apoyo unánime de todas las fuerzas que integran la corporación durante
la reunión de voceros. El viernes pasado.
“El objetivo de la transferencia del dinero del Ayuntamiento
de Vimianzo al resto de entidades es, ni más ni menos, fruto de una denigración
total hacia nuestro barrio. El trato de Abanca a los vecinos de Baíñas fue
absolutamente reprobable, y por eso creemos que la mejor opción es no volver a
contar con sus servicios ”, dijo Rodríguez.
Hoy las sucursales
bancarias de Galicia no llegan a 1.300, cerca de la mitad de las que había hace
apenas treccee años. "Estamos en números de los años setenta", afirma
Óscar Calvo, secretario de Organización de la Federación de Banca de la CIG.
Se trata de incomodar a los clientes, de complicarles la
vida para que dejen de ir al banco y migren a la banca online o para que se
limiten usar los cajeros, para así justificar los cierres y más despidos
masivos.
Así las Cosas, El pasado 22 de junio, el Diario Oficial de
Galicia publicó una orden de la Consellería de Economía y Hacienda ofreciendo
más de 2,8 millones de euros en
ayudas directas a las entidades para
"la instalación, mantenimiento y puesta en funcionamiento de cajeros
automáticos" y para sufragar "la prestación de un servicio de
asistencia y formación financiera" a su clientela.
Lo de las subvenciones para los cajeros, según la CIG, es
sencillamente "indecente".
Porque en paralelo a esa tendencia a la desaparición de sucursales discurre la
sangría de empleos del sector. Sólo
entre el 2009 y el 2019 se perdieron más de 3.000 puestos de trabajo en los
bancos de Galicia, según ABE. Para UGT habrían sido más de 4.500 desde el 2010.
Es decir, entre el 44% y el 70% de los que había, según la fuente a la que se
acuda.
¡Necesitamos una
revolución personal, que las conciencias cambien!
La primera vez te engañan. La segunda, te dejas engañar.
Esto es lo que sucede. Esto es una cuestión de relato. Lo primero que hicieron
aquellos que se beneficiaron del sistema antes de la crisis fue intentarnos
contar que la culpa era nuestra por haber vivido por encima de nuestras
posibilidades. El capitalismo tiene que ser controlado porque tiende al exceso.
Como decía Carlos Marx, tiende a romper las fronteras de la naturaleza y del
hombre, porque lo tiene que convertir todo en capital. El capitalismo
deshumaniza al hombre, vive de convertirlo todo en ganancia.
Como dice Chesterton,
que es católico y de derechas: lo que un comunista llama capitalista, un
católico le llama simplemente canalla. Porque es canalla poner un beneficio
particular o propio por encima del bien común o de las personas. Esto lo ha hablado
el papa Francisco muchísimo, y la Doctrina Social, que tiene dos pilares: la
dignidad del ser humano y el bien común. Y el capitalismo va contar eso.
Imperio y capital van
de la mano (de Ap 13 a Ap 18). "Salir" implica romper un tipo de
valla o muralla, atreverse a volver al "desierto", el camino de una
vida liberada, sin la "protección" de un muro externo, derribar la
alambrada, como repite la carta a los Efesios (Ef 2, 14).
Dicen que “finanza” viene del francés arcaico finer, que
significaba pagar. Pero salta a la vista que finer, a su vez, viene de fin.
Este sistema financiero nos lleva al fin. Privatizan
las ganancias y socializan las pérdidas. Son ellos los que manejan este sistema
financiero. ¿Rescatarlos?
No es correcto ni riguroso utilizar expresiones como
«rescate a la banca». No se ha rescatado a toda la banca, ni mucho menos. Se ha
rescatado solo a sus propietarios, que no es lo mismo. Porque 1 de cada 3
trabajadores de las entidades bancarias han sido despedidos desde 2008 (77.253
empleados de rango medio y bajo); ellos formaban parte de la banca y no han
recibido ningún tipo de ayuda pública. Tampoco las ayudas han beneficiado por
igual a todos los componentes del sector financiero: el año pasado, 133
banqueros españoles cobraron más de un millón de euros cada uno de ellos.
Curiosa forma de premiar a aquellos que han provocado agujeros de capital en
sus negocios y que han tenido que ser rescatados.
Estamos ante
entidades financieras que no pagan nunca, pero si tú le debes un euro al banco,
ten cuidado.
Basta ya. Que sometan
a la banca, para que no nos sometan más


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