¿Es legal pedir un certificado de covid?
El colectivo de Hosteleiros/as e Autónomos/as de Ferrolterra
(HAF) han mostrado su indignación ante las nuevas medidas adoptadas por la
Xunta de Galicia desde este sábado en la ciudad y en el resto de municipios en
nivel alto, donde para acceder al interior de un local hay que demostrar la
inmunidad y en el ocio nocturno, directamente, solo se puede atender en
terraza. Los hosteleros de Ferrolterra creen que esto supone una nueva
criminalización de la hostelería cuando otros sectores no ven alteradas sus
rutinas a pesar de tener «igual o maior exposición», y dudan de la legalidad de
muchos de estos requisitos que se les exige para poder levantar su persiana a
diario: «A intromisión nos datos de
carácter tan persoal como os sanitarios ou a nosa capacidade para verificalos
non pode nin debería ser una obriga».
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias suspendió
cautelarmente este jueves la medida impuesta por el Ejecutivo insular de
reclamar el pasaporte europeo de inmunización o alguna prueba diagnóstica para
acceder a bares, restaurantes y otros espacios públicos cerrados como
gimnasios.
La exigencia del certificado para entrar en los bares,
además de en Canarias, solo está vigente en Galicia y quizás también pronto en
Cantabria, donde el Gobierno regional ya ha pedido informes para implementarlo.
Otras comunidades, como Cataluña, Madrid o la Comunidad Valenciana ya se han
posicionado en contra de usar el certificado por el momento, por entender que
existen antes hay que despejar las dudas legales sobre una utilización así del
pasaporte.
Lo cierto, es que los servicios jurídicos del Estado desde
el inicio han planteado serias dudas sobre la utilización del pasaporte covid
para limitar derechos fundamentales. En primer lugar plantearon que podría ser
inconstitucional usar este certificado como criba mientras el 100% de la
población no haya tenido opción a ser vacunada, al suponer una clara
discriminación con respecto a los que todavía no ha podido inmunizarse. También
apuntaron a la posible ilegalidad de
establecer una 'pena de facto' a una conducta (negarse a ser inoculado) que no
está penalizada en la legislación actual. La mayoría de los juristas
consultados por Moncloa y Sanidad cuando en primavera se trabajaba en la
implantación del certificado coincidieron en que su uso para impedir la entrada
a comercios no pasaría el «filtro del constitucional», en tanto en cuanto no se
reforma la legislación actual.
Así las cosas, pregunto a los políticos: se supone que el historial médico de cada persona tiene carácter
discrecional y es inviolable, además de estar protegido por la Ley de
Protección de Datos. Entonces, ¿qué prevalece: su «ley» de pedir certificados
covid en la hostelería o la Ley de Protección de Datos, sobre todo cuando se
pone en juego los datos sobre la salud?
El RGPD (Reglamento
General de Protección de Datos) en su artículo 9 prohíbe de forma expresa
revelar datos relativos a la salud de una persona física. En ese mismo
artículo, concretamente en el punto 2.g, se establece la excepción por razones
de interés público esencial, siempre y cuando sea proporcional al objetivo
perseguido y siempre de manera que sea respetado el derecho a la protección de
datos, estableciendo las medidas adecuadas y específicas para proteger los
intereses y derechos fundamentales del interesado.
Desde
la Agencia Española de Protección de Datos han anunciado que se ha enviado
un requerimiento a las Consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas de
Canarias y Galicia para comprobar la licitud del tratamiento de datos
personales, apuntando que "las autoridades europeas de protección de datos
hemos expresado nuestra preocupación por la utilización de certificados dentro
de los Estados para finalidades tales como el acceso a tiendas, restaurantes o
gimnasios, así como su uso en otros contextos como el laboral".
Pero
al Señor Feijoo sin embargo, parece que no le preocupa la seguridad en la
enseñanza. La Xunta ha anunciado que suprimirá los profesores de refuerzo
contratados en la enseñanza pública para hacer frente a la pandemia. La
confederación de ampas Confapa Galicia denuncia que a partir de septiembre
seguirán las mascarillas, los protocolos de limpieza pero la distancia entre
estudiantes se reducirá a 1,2 metros y, según la Consellerían de Educación, los
ratios en las clases podrán volver al momento anterior a la pandemia.
Dolores Blanco, la
presidenta de CONFAPA, señala que estamos ante un recorte de profesorado cuando
no se sabe cómo van a evolucionar las cosas. Lamenta el cierre de aulas, la
retirada de los desdobles y el aumento de alumnos por aula.


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