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El cuidado de la casa Común

 


Con una intuición profética, el Papa Francisco escribe:

“…Esta falta de contacto físico y de encuentro, a veces favorecida por la desintegración de nuestras ciudades, ayuda a cauterizar la conciencia y a ignorar parte de la realidad en análisis sesgados. Esto a veces convive con un discurso « verde ». Pero hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres. “(LS 49)

Jesús vivía en armonía plena con la creación, y los demás se asombraban: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?» (Mt 8, 27).

“Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos. Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados. Amaba y era amado por su alegría, su entrega generosa, su corazón universal. Era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior (LS 10).” Afirma Alirio Cáceres Aguirre, Diácono. Ingeniero químico ecoambientalista y teólogo. Referente de ecología integral de Cáritas de América Latina y el Caribe. Directivo del Movimiento Católico Mundial por el Clima.

Elena de White, siguiendo la perspectiva bíblica, creía que la humanidad debería mantener una relación equilibrada con el medio ambiente. Para ella, “el libro-texto de la naturaleza está abierto a todos. Cuando los hombres y mujeres dejen de ponerse en contra de los propósitos de la Deidad; cuando se pongan en el ámbito de la disciplina de la gracia verán que tienen un trabajo que realizar, el de familiarizarse con la vida vegetal y animal” (1899).

El «cuidado de la casa común» es una llamada que precisa atención urgente para que todas las personas tengamos una vida digna en la que se respeten los derechos humanos.

Todas las formas de vida están interconectadas (cf. ibid., 137-138), y nuestra salud depende de la de los ecosistemas que Dios ha creado y que nos ha encargado cuidar (cf. Gn 2, 15). Abusar de ellos, en cambio, es un grave pecado que daña y enferma (cf. LS, 8; 66). El mejor antídoto contra este abuso de nuestra casa común es la contemplación (cf. ibid., 85; 214). ¿Hay una vacuna para el cuidado de la casa común? El antídoto es la contemplación. "Cuando alguien no aprende a detenerse para percibir y valorar lo bello, no es extraño que todo se convierta para él en objeto de uso y abuso inescrupuloso” Afirma el papa Francisco. 

“Dentro del mercado financiero, hay instituciones (incluso dentro de nuestras instituciones católicas), que tienen recursos invertidos en el mercado financiero y, sin saberlo, están tirando más gasolina al fuego”, explicó Tomás Insúa, director Ejecutivo del Movimiento Católico Mundial por el Clima, y la profesora Carmen Valor, experta en ética y consumo.  El Acuerdo de París, al establecer este objetivo de limitar la temperatura a 1.5 grados, implica necesariamente dejar de quemar combustibles fósiles: petróleo, carbón y gas. Por qué, entonces, seguimos aceptando las inversiones en esta industria. Las criaturas tienen un valor en sí y "reflejan, cada una a su manera, un rayo de la sabiduría y de la bondad infinitas de Dios, Catecismo de la Iglesia Católica, 339. Pablo VI en su carta apostólica Octogesima adveniens denunciaba que la degradación ecológica era consecuencia de la actividad descontrolada del ser humano.

La Biblia presenta la tierra como la casa de todos. En el texto que se encuentra en Génesis 1:1  En el principio creó Dios los cielos y la tierra", encontramos una expresión que nos muestra que Dios lo creó todo, estas dos palabras (cielo y tierra) lo abarcan todo como universo para el hombre. El cielo y la tierra forman el hábitat del hombre quedando estos tres conceptos (cielo,tierra y hombre) perfectamente ensamblados.

La propia etimología de la palabra ecología ( oikos: casa, vivienda; logos: estudio, tratado) nos presenta su verdadera dimensión: "El estudio de nuestro hogar" , nuestro hogar como don de Dios.

"Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres". (lsaías 24:4-6).

Podemos observar como en el siguiente texto de Jeremías se hace una crítica clara al mal uso de latierra que se nos da:"Y os introduje en tierra de abundancia, para que comieses su fruto y su bien; pero entrasteis y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi heredad". (Jeremías 2:7).

Lo que estamos viviendo en estos tiempos no parece una crisis pasajera sino el comienzo de una lucha por la supervivencia de la creación en esta tierra. Ya en 1855 el Jefe indio Seattle le contesta  al presidente de los Estados Unidos de la siguiente manera: "¿Qué sucedió con el bosque?, desapareció. ¿Qué sucedió con el águila?, desapareció. La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia".

Los residuos sólidos como bolsas, espuma y otros desechos vertidos en los océanos desde tierra o desde barcos en el mar acaban siendo con frecuencia alimento de mamíferos marinos, peces y aves que los confunden con comida, con consecuencias a menudo desastrosas. Las redes de pesca abandonadas permanecen a la deriva durante años, y muchos peces y mamíferos acaban enredados en ellas. En algunas regiones, las corrientes oceánicas arrastran billones de objetos de plástico en descomposición y otros residuos hasta formar remolinos gigantescos de basura. Uno de ellos, situado en el Pacífico septentrional y conocido como el Gran Parche de Basura del Pacífico, tiene una extensión que según las estimaciones llevadas a cabo duplica la del estado de Texas. A principios de 2010, se descubrió otra gigantesca isla de basura en el océano Atlántico.

Las aguas dulces no tienen mejor suerte ya que a los ríos y lagos que bañan el continente les llegan aguas residuales de origen doméstico, industrial y agrícola, contaminación térmica, eutrofización,etc., transformándola en un agua inservible para los seres vivos.

Hoy en día 1400 millones de personas en el mundo carecen de agua potable y la demanda de ésta crece el doble que la población.

Ezequiel muestra claramente como el hombre "destruye por destruir", manejando los recursos de"usar y tirar" "¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis con vuestrospies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis además convuestros pies las que quedan? . (Ezequiel 34: 18).

En el libro de los Salmos encontramos la siguiente declaración sobre la utilidad del agua " Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos; van entre los montes; dan de beber a todas las bestias del campo; mitigan su sed los asnos monteses. A sus orillas habitan las aves de los cielos; cantan entre las ramas. El riega los montes desde sus aposentos; del fruto de sus obras se sacia la tierra". (Salmos 104:10-13).

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